Devocional 24 de Febrero
📅 Plan para leer la Biblia en 1 año – Lecturas completas del mes de febrero
Preámbulo
La etapa de los hijos adultos suele ser compleja para los padres, porque ya no se trata de dirigir cada paso, sino de aprender a acompañarlos con sabiduría. Pasar de verlos como niños dependientes a reconocerlos como personas que toman sus propias decisiones puede ser un proceso emocionalmente desafiante tanto para los padres como para los hijos.
En este proceso, muchas veces surgen preguntas internas: cuándo hablar, cuándo guardar silencio, cuándo orientar y cuándo permitir que aprendan por sí mismos. No siempre es sencillo encontrar ese equilibrio, y es allí donde se pone a prueba nuestra paciencia y nuestra confianza.
Lo más importante es que nuestros hijos sepan que, aunque crezcan y maduren, nuestro amor y apoyo permanecen. Estar presentes sin imponer, aconsejar sin presionar y acompañar sin invadir es una forma de amor que se aprende con el tiempo.
Como padres, necesitamos pedirle a Dios sabiduría para saber cómo actuar en cada etapa. Así como Jesús crecía en sabiduría, estatura y gracia, también nuestros hijos están en un proceso, y nosotros necesitamos discernimiento para caminar a su lado.
Este es un camino de fe y confianza, tanto en Dios como en la obra que Él hace en la vida de nuestros hijos. Oremos por ellos y por nosotros como padres, para que el Señor nos conceda paz, claridad y un corazón dispuesto a confiar en Su dirección.
Oración antes de la lectura
Señor, en este momento me acerco a Ti con un corazón agradecido por el regalo que son mis hijos, por la vida que les has dado y por todo lo que has hecho en su caminar. Antes de entrar en Tu Palabra, te pido que los rodees con Tu amor, que llenes su corazón de paz y los guíes en cada paso que den. Sé que están en una etapa de decisiones y desafíos, buscando su propio camino, y te ruego que los fortalezcas emocional y espiritualmente, ayudándolos a vivir conforme a Tu voluntad.
Te pido también, Señor, que pongas Tu paz en medio de mis preocupaciones. Muchas veces mi mente se llena de inquietud, temor o ansiedad, pero hoy decido descansar en Ti, confiando en que Tú tienes el control y cuidas de mis hijos con amor perfecto.
Dame sabiduría como madre para saber cuándo hablar y cuándo guardar silencio, cuándo orientar y cuándo permitir que ellos avancen. Concédeme la gracia de apoyarlos sin presionarlos, de acompañarlos sin interferir en su proceso y de confiar en Tu guía en cada etapa.
Muéstrame cómo ser de ayuda para ellos, cómo reflejar Tu amor y Tu paz en mi manera de relacionarme, sin que se sientan controlados o juzgados. Ayúdame a ser una madre paciente, comprensiva y respetuosa, pero siempre disponible cuando me necesiten.
Gracias, Señor, por Tu dirección, por Tu amor incondicional y por la paz que derramas sobre mi vida y mi familia. En este tiempo de comunión, preparo mi corazón para escuchar Tu voz y recibir Tu Palabra con fe y esperanza.
En el nombre de Jesús, Amén.
**Enseñanza – Antiguo Testamento
Los capítulos 15 y 16 del libro de Números nos sitúan en un momento delicado en la historia del pueblo de Israel. Se encuentran en el desierto, en medio de un proceso de formación, aprendizaje y corrección. No es solo un pueblo en camino hacia la Tierra Prometida, es un pueblo que está aprendiendo a confiar, a obedecer y a caminar bajo la dirección de Dios, aun cuando el trayecto resulta largo y difícil.
En Números 15, Dios establece leyes relacionadas con las ofrendas y los sacrificios, recordándole al pueblo que su relación con Él no debía basarse solo en palabras, sino en una obediencia consciente y constante. Estas instrucciones no eran una carga sin sentido, sino una manera de enseñarles a vivir agradecidos por la provisión divina y a reconocer que todo lo que tenían provenía de Dios. Incluso en medio del desierto, Dios les hablaba de la Tierra Prometida, mostrando que Su fidelidad no había cambiado y que Su plan seguía en pie.
En este capítulo también se presenta el caso del hombre que recogió leña en el día de reposo. Este episodio nos confronta con la seriedad de la obediencia, no desde el miedo, sino desde la responsabilidad de honrar a Dios con nuestras decisiones. El pueblo estaba aprendiendo que desobedecer deliberadamente no solo afecta lo personal, sino que impacta a toda la comunidad. Dios, en Su justicia, establece límites claros, recordando que Su santidad no puede ser tratada con ligereza.
Números 16 continúa esta enseñanza desde una perspectiva profundamente humana. La rebelión de Coré, Datán y Abiram surge del orgullo, del descontento y del deseo de ocupar un lugar que Dios no les había asignado. No fue solo una rebelión contra Moisés y Aarón, sino contra la autoridad y el orden que Dios había establecido. Este relato revela cómo el corazón humano puede dejarse llevar por la comparación, la inconformidad y la falta de confianza en el plan de Dios.
A través de este acontecimiento, Dios reafirma que Él es quien llama, establece y sostiene a quienes ha elegido para cumplir Su propósito. La autoridad divina no es opresión, sino protección; no busca humillar, sino guiar. El florecimiento de la vara de Aarón es una imagen poderosa de que lo que Dios escoge, Él mismo lo respalda y lo hace dar fruto.
Estos capítulos nos invitan a examinarnos con honestidad y ternura. Nos recuerdan que la obediencia no nace del temor, sino del amor; que la humildad nos guarda del orgullo; y que confiar en el orden de Dios nos trae paz. En medio del desierto, Dios sigue formando corazones, enseñándonos a caminar con Él, aun cuando no entendemos todo, pero descansando en que Su voluntad siempre es buena.
**Enseñanza – Nuevo Testamento
El pasaje de Lucas 2:21–52 nos permite asomarnos a los primeros años de la vida de Jesús, no desde lo extraordinario o milagroso, sino desde lo cotidiano, lo familiar y lo profundamente humano. Aquí vemos a un Dios que eligió crecer en medio de una familia, bajo la guía de unos padres que también aprendían a confiar, obedecer y soltar.
El relato comienza con la obediencia sencilla de María y José a la ley de Dios. Llevan a Jesús para cumplir con lo establecido, no por obligación vacía, sino por fidelidad. En este acto cotidiano se nos recuerda que la obediencia muchas veces se vive en lo simple, en lo que no se ve, en lo que nadie aplaude. María y José no entendían del todo el alcance de lo que Dios haría a través de su hijo, pero caminaron fieles paso a paso.
En el templo aparecen Simeón y Ana, dos personas que habían aprendido a esperar. Ambos representan a quienes han caminado largos años sosteniéndose en la promesa de Dios, aun cuando parecía tardar. Simeón toma al niño en sus brazos y reconoce que la salvación ha llegado; Ana habla del niño a todos los que esperaban redención. Este encuentro nos enseña que Dios cumple Sus promesas en el tiempo perfecto, y que la espera, aunque larga, nunca es en vano.
Este pasaje también revela el corazón humano de María. Lucas nos dice que ella guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. No siempre tenía respuestas, pero aprendió a atesorar los momentos, incluso aquellos que no comprendía del todo. Su actitud nos recuerda que hay etapas en la vida donde no todo se entiende, pero todo puede ser confiado a Dios.
Más adelante, el relato nos muestra a Jesús creciendo: en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres. No hay prisa, no hay espectáculo; hay proceso. Jesús no evitó el crecimiento humano, sino que lo abrazó. Esto nos habla de un Dios que respeta los tiempos, que valora el desarrollo interior y que obra en lo profundo antes de manifestarse en lo visible.
El episodio de Jesús en el templo, cuando tenía doce años, refleja una tensión muy humana entre padres e hijo. María y José sienten angustia al no encontrarlo; Jesús, por su parte, comienza a mostrar conciencia de Su identidad y misión. Este momento no invalida la autoridad de sus padres, sino que revela un proceso natural de transición y madurez. Aun así, Jesús vuelve con ellos y se sujeta, mostrando que el crecimiento espiritual no está peleado con la obediencia ni con el respeto.
Este pasaje nos abraza porque nos recuerda que Dios obra en medio de la vida diaria, en las familias imperfectas, en los procesos largos y en las preguntas sin respuesta inmediata. Nos enseña que crecer, confiar y obedecer forman parte del camino, y que Dios está presente en cada etapa, incluso en aquellas que parecen silenciosas.
Lucas 2:21–52 nos invita a caminar con calma, a confiar en los tiempos de Dios y a descansar en que Él sigue obrando, aun cuando no lo vemos con claridad. En cada etapa de la vida, Dios está formando corazones, guiando procesos y cumpliendo Su propósito con amor y paciencia.
Oración Final
Señor, gracias por Tu amor constante y por la manera en que obras en cada etapa de nuestra vida. Te damos gracias porque nos enseñas a caminar en obediencia, aun cuando el camino es largo y no siempre comprendemos todo. Reconocemos que Tu voluntad es buena y que Tus planes son perfectos, aun cuando requieren paciencia y fe.
Te pedimos que nos ayudes a confiar en Tu dirección, a vivir con un corazón dispuesto a obedecer y a respetar el orden que Tú has establecido. Danos humildad para reconocer Tu autoridad y sabiduría para responder con paz en medio de nuestras preocupaciones y decisiones diarias.
Ayúdanos a acompañar a nuestros hijos con amor, a confiar en el proceso que Tú estás formando en ellos y a reflejar Tu gracia en nuestras relaciones. Que aprendamos a soltar el control y a descansar en que Tú sigues obrando, aun cuando no lo vemos de inmediato.
Gracias, Señor, por Tu fidelidad, por Tu cuidado constante y por la paz que solo Tú puedes dar. Hoy descansamos en Ti y rendimos nuestras vidas a Tu voluntad, confiando en que Tú guías cada paso.
En el nombre de Tu amado Hijo Jesucristo, Amén.
🎶 Momento de oración y adoración
Como complemento a esta reflexión, te invitamos a escuchar la canción “Acompañar, Confiar y Entregar”, una oración cantada inspirada en este devocional. Que sea un momento para detenerte, respirar y poner en las manos de Dios aquello que más amas, confiando en que Él sigue obrando con amor y fidelidad en cada etapa de la vida.
La letra completa de la canción se encuentra en la descripción del video.

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