✨ Devocional del 07 de Septiembre
🌅 Preámbulo
El mayor milagro que podemos recibir los seres humanos es la salvación en Cristo Jesús. No depende de un esfuerzo propio, sino de aceptar el regalo de Dios a través de la fe. Su perdón limpia nuestro pasado, Su Espíritu Santo llena nuestro presente y Su Palabra da dirección para nuestro futuro. Cada oración hecha con un corazón sincero abre la puerta a un nuevo comienzo, porque Dios es fiel para restaurar lo que el enemigo intentó robar. El llamado es a acercarnos con humildad a Su presencia, entregando nuestra vida entera a Aquel que nos ama y nos da poder para vivir en victoria.
🙏 Oración antes de la lectura
Amado Padre Celestial, en el nombre de Jesús nos acercamos a Ti con un corazón dispuesto. Gracias por el regalo de la salvación y por tu Santo Espíritu que nos guía y fortalece. Perdona nuestros pecados, límpianos y renueva nuestra mente para recibir tu Palabra con fe y obediencia. Abre nuestros oídos espirituales, ilumina nuestro entendimiento y haz que cada versículo sea vida y dirección para nuestro caminar diario. Hoy rendimos nuestra vida a Ti y renovamos nuestro compromiso de escucharte y seguirte.
En el nombre de Jesús, amén.
📖 Enseñanza de Isaías 43–44
El Señor nos recuerda que le pertenecemos: Él nos formó, nos redimió y nos llama por nuestro nombre. Promete acompañarnos en medio de aguas profundas y pruebas de fuego, asegurando que nunca estaremos solos. En Isaías 43:18 nos exhorta a dejar atrás el pasado —heridas, culpas e incluso éxitos— para abrir espacio a lo nuevo que quiere hacer en nuestra vida. Y en el versículo 25 afirma que Él mismo borra nuestras rebeliones por amor a Su nombre y decide no acordarse más de nuestros pecados, dándonos un nuevo comienzo con esperanza para el futuro.
Isaías también señala la insensatez de la idolatría: los hombres fabrican ídolos con sus propias manos y luego se postran ante ellos, olvidando que solo Dios es el verdadero Redentor y Salvador. El mensaje es claro: no debemos temer, porque el Señor nos ha escogido, nos ama y ha prometido estar siempre con nosotros. En el versículo 22 declara con ternura y poder: “Yo deshice como nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí.” Esta afirmación muestra que la misericordia de Dios es mayor que cualquier falta, y que Él borra el pecado por completo, llamándonos a volver a Su presencia para vivir en libertad y gratitud.
📖 Enseñanza de 1 Corintios 13
El apóstol Pablo presenta el amor como el don supremo, por encima de cualquier conocimiento, profecía, servicio o sacrificio. El amor al que se refiere es el amor ágape, el amor perfecto de Dios: incondicional, sacrificial y eterno. Ninguna obra tiene valor si no está fundamentada en este amor. El amor ágape es paciente, bondadoso, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor y nunca deja de ser. Esta enseñanza nos muestra que el amor es la esencia misma del carácter de Dios y, por medio del Espíritu Santo, debe ser la base y la motivación de toda nuestra vida cristiana. Vivir este amor se refleja en actos concretos: amar con paciencia a nuestra familia, responder con bondad a quienes nos rodean, perdonar en lugar de guardar rencor y buscar siempre el bien del otro antes que el propio.
🙏 Oración final
Señor amado, gracias porque nos recuerdas que somos tuyos y que tu presencia nos acompaña siempre. Ayúdanos a dejar atrás toda forma de idolatría y a confiar únicamente en Ti como nuestro Redentor. Llévanos a vivir en tu amor ágape, para reflejar tu carácter en nuestras palabras y acciones. Que tu Palabra sea vida y poder en nuestro corazón cada día, y que nunca falte tu Espíritu guiando nuestros pasos.
En el nombre de Jesús, amén.

Comentarios
Publicar un comentario