15 de febrero – “Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón”

 


🌿 Devocional del 15 de febrero

📖 Lectura de la Biblia

📅 Plan para leer la Biblia en 1 año – Lecturas completas del mes de febrero


📖 Preámbulo

El corazón del ser humano siempre busca aquello que considera su tesoro. Allí donde ponemos nuestra atención, nuestro tiempo y nuestros pensamientos, allí también se va formando nuestra vida espiritual. Si nuestro tesoro está en Dios, nuestro corazón aprende a reposar en Su presencia, a confiar en Su gracia y a caminar con paz, aun en medio de las luchas diarias.

Hoy somos invitados a examinarnos con honestidad y a preguntarnos dónde está nuestro verdadero tesoro. Cuando Dios ocupa el primer lugar, el corazón se ordena, el amor se purifica y la fe se fortalece. Pensar en Él, buscarlo y permanecer en Su presencia no es una carga, sino un privilegio, porque donde está nuestro tesoro, allí estará también nuestro corazón.


🙏 Oración antes de la lectura de la Biblia

Señor Dios, nos acercamos a Tu presencia con reverencia y gratitud, reconociendo que Tu Palabra es verdad, guía y alimento para nuestra vida. Antes de abrir las Escrituras, ponemos nuestro corazón delante de Ti, deseando escuchar Tu voz y aprender de Ti.

Hoy te pedimos, Señor, por un corazón obediente a la Palabra de Dios. Quita toda dureza, distracción o resistencia interior, y danos un corazón sensible, dispuesto a creer, a obedecer y a vivir conforme a Tu voluntad. Que Tu Espíritu Santo nos guíe, nos enseñe y transforme nuestra vida, y que nuestra obediencia sea fruto del amor y nuestra fe se fortalezca cada día. En el nombre de Jesucristo. Amén..


📖 Enseñanza – Antiguo Testamento

Levítico 23–24

Al leer Levítico 23 y 24, no estamos frente a un listado frío de normas antiguas, sino ante la voz de un Dios que enseña a Su pueblo a vivir. Israel acababa de salir de una vida de esclavitud, donde el tiempo no les pertenecía y el descanso no existía. Por eso, Dios les devuelve algo profundamente humano: el derecho a detenerse, a recordar y a encontrarse con Él.

🌾 Un Dios que ordena el tiempo y cuida el corazón

En el capítulo 23, Dios establece tiempos sagrados. No lo hace para imponer cargas, sino para proteger el corazón del desgaste y del olvido. Las fiestas y los días de reposo eran una manera amorosa de decirle al pueblo: no todo es producir, no todo es correr; también hay que recordar quién es Dios y quiénes somos nosotros delante de Él.

En medio de estas instrucciones aparece un mandato lleno de ternura: dejar parte de la cosecha para los pobres y los extranjeros. Dios enseña que la adoración verdadera no se limita al templo, sino que se expresa en la generosidad diaria. Humanamente, esto cuidaba a los más vulnerables; espiritualmente, recordaba que todo lo que se recibe es un regalo que debe compartirse.

🔥 Una luz que permanece encendida

Levítico 24 nos conduce al interior del Tabernáculo, donde la luz debía permanecer encendida sin interrupción y el pan debía renovarse constantemente. Estos símbolos hablan de una relación viva y continua. Dios no desea una presencia ocasional en nuestra vida, sino un caminar diario con Él.

La luz nos recuerda que Dios guía aun cuando el camino parece oscuro, y el pan nos habla de una provisión que no se agota. No es una fe reservada para momentos especiales, sino una fe que acompaña cada día, incluso cuando la rutina pesa o el ánimo se debilita.

🤍 Santidad, justicia y cuidado

El relato sobre la blasfemia y las leyes de justicia nos recuerdan que Dios es cercano, pero también santo. Sus palabras tienen peso, y nuestras acciones importan. La justicia que Él establece busca equilibrio, cuidado y respeto por la vida, no venganza. Es un llamado a vivir con responsabilidad, reverencia y temor de Dios.

🌿 Una invitación para hoy

Estos capítulos nos abrazan con una invitación clara y amorosa: vivir con un corazón obediente, sensible y agradecido. Aprender a descansar, a compartir, a mantener encendida la luz interior y a renovar nuestra comunión con Dios día tras día.

Levítico 23 y 24 nos recuerdan que Dios ordena el tiempo, cuida a los olvidados, provee luz y alimento espiritual, y nos llama a caminar con Él. Cuando nuestro tesoro es Su presencia, el corazón encuentra descanso, dirección y vida.


📖 Enseñanza – Nuevo Testamento

Marcos 13:24–37

Este pasaje del Evangelio de Marcos nace en un momento de profunda tensión. Jesús habla a Sus discípulos poco antes de la cruz, cuando el ambiente está cargado de incertidumbre, miedo y preguntas sin respuesta. Humanamente, ellos sienten que todo lo que conocen puede venirse abajo. Espiritualmente, están siendo preparados para aprender a confiar cuando ya no puedan ver con claridad.

🌍 Un tiempo de incertidumbre y espera

Jesús pronuncia estas palabras en un tiempo donde Jerusalén vivía bajo opresión, conflictos y amenazas constantes. Para los oyentes originales, hablar de señales, sacudidas y vigilancia no era algo abstracto; era parte de su realidad cotidiana. El temor al futuro, la inseguridad y la sensación de que algo podía romperse en cualquier momento estaban presentes.

Jesús no ignora ese miedo humano. No minimiza la angustia ni promete una vida sin sobresaltos. Al contrario, reconoce que habrá momentos de oscuridad, confusión y espera prolongada. Pero en medio de todo eso, ofrece una palabra que sostiene: Él sigue siendo Señor del tiempo y de la historia.

✨ Esperanza en medio del caos

Cuando Jesús habla de señales en el cielo y del Hijo del Hombre viniendo con poder y gloria, no lo hace para sembrar terror, sino esperanza. Está recordando que, aun cuando todo parece desordenarse, Dios no ha perdido el control. La historia no camina al azar; camina hacia el cumplimiento de Sus promesas.

Estas palabras no buscan despertar temor, sino afirmar la fe: aunque el mundo tiemble, Dios permanece fiel.

👁️‍🗨️ Velar con el corazón despierto

El llamado central de este pasaje no es a descifrar fechas, sino a velar. Velar no significa vivir con ansiedad, sino con el corazón despierto. Es una invitación a permanecer atentos, fieles y confiados, sabiendo que Dios actúa incluso cuando parece guardar silencio.

Velar es una postura del alma: vivir con intención, con fe activa y con esperanza constante.

🏠 Fieles en lo cotidiano

Jesús utiliza una imagen profundamente cercana: la del dueño de casa que se va y deja encargada su casa a sus siervos. Cada uno tiene una tarea. No se les pide que adivinen cuándo volverá el señor, sino que sean fieles mientras esperan.

Esto habla a nuestra vida diaria: amar, obedecer y cuidar lo que se nos ha confiado, aun cuando no entendemos del todo el futuro. La fidelidad diaria es una forma silenciosa de adoración.

🤍 Una espera acompañada

Humanamente, esperar cansa. La espera prolongada puede generar duda, distracción o descuido. Por eso Jesús repite varias veces: velen. No porque el tiempo sea corto, sino porque el corazón humano se adormece con facilidad.

Marcos 13:24–37 nos recuerda que no estamos solos en la espera. Dios ve, Dios sostiene y Dios cumple. Aunque el mundo tiemble y el futuro parezca incierto, Su Palabra permanece firme.

Hoy, este pasaje nos abraza con una verdad consoladora: no sabemos el día ni la hora, pero sí sabemos quién sostiene el tiempo. Mientras esperamos, caminamos acompañados, guiados por Su luz, confiando en que Aquel que prometió volver es fiel para cumplirlo.


🙏 Oración final

Gracias, Señor, por Tu Palabra que hoy nos ha hablado con verdad, con amor y con esperanza. Gracias porque, aun en medio de la incertidumbre, Tú sigues siendo fiel, sosteniendo el tiempo y guiando nuestro caminar. Tu voz nos recuerda que no estamos solos, que velas por nosotros y que Tu presencia permanece.

Te damos gracias por enseñarnos a esperar con fe, a vivir con un corazón despierto y a caminar en obediencia cada día. Gracias por Tu paciencia, por Tu cuidado constante y por la gracia que nos renueva. Recibimos Tu paz y descansamos en la certeza de que todo está en Tus manos.

Con gratitud ponemos nuestra vida delante de Ti, confiando en que Tú completarás la obra que has comenzado en nosotros. Que nuestro corazón permanezca atento, firme y lleno de esperanza, hasta el día en que nos encontremos contigo. En el nombre de Jesucristo. Amén.

mensaje.


🎶 Momento de alabanza

Para acompañar este devocional, te compartimos la canción “El cielo y la tierra pasarán | Mas Tus palabras no pasarán”, una alabanza que nos invita a descansar en la Palabra de Dios y a recordar que, aunque todo lo visible pase, Su verdad permanece para siempre.

Mientras escuchas esta canción, permite que tu corazón repose en la fidelidad del Señor. Que cada verso sea una oración y una afirmación de fe, recordándonos que nuestra esperanza no está en lo pasajero, sino en Aquel cuya Palabra no pasa.




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