📖 Devocional del 17 de Noviembre
📜 Lectura de la Biblia
🌅 Preámbulo
A lo largo de nuestra vida aprendemos muchas cosas, pero el amor verdadero no nace de la experiencia humana, sino de la revelación divina.
El corazón humano aprende a amar cuando primero ha sido amado por Dios; solo al contemplar Su compasión, Su justicia y Su fidelidad comenzamos a comprender lo que significa amar como Él ama.
Hoy el Señor te recuerda que tu corazón fue creado para amar como Él:
un amor que transforma, que cuida, que corrige cuando es necesario,
un amor firme, santo y lleno de gracia,
un amor que nunca abandona.
Un amor que nace —y renace— cada día al saber que primero fuimos amados por Él.
🙏 Oración antes de la lectura
gracias por regalarme un nuevo día y por permitirme acercarme a Tu Palabra.
Hoy vengo con el corazón abierto, deseando aprender a amar como Tú amas.
Purifica mi mente de toda idea equivocada sobre lo que es el amor.
Renueva mis pensamientos, ordena mis emociones
y enséñame a amar con un corazón transformado por Ti.
Que la lectura de hoy me guíe, me corrija
y me acerque cada vez más a Tu verdad.
En el nombre poderoso de Jesús,
Amén.
📘 Enseñanza del Antiguo Testamento: Nahum 1, 2 y 3
El libro de Nahum es un recordatorio poderoso de que Dios es amor, pero un amor que también es justo, santo y defensor de Su pueblo. A través de estos tres capítulos vemos dos grandes verdades sobre Dios:
1. Dios es refugio para los suyos, pero juicio para la injusticia (Nahum 1)
El capítulo 1 presenta a un Dios que se indigna con el mal porque ama demasiado a Su pueblo como para dejarlo ser destruido por la crueldad de Asiria.
Mientras Nínive (capital de Asiria) sembraba violencia, opresión y terror, Dios declara:
-
“Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia” (Nahum 1:7).
-
Pero también: “No tendrá por inocente al culpable” (Nahum 1:3).
Esto nos revela que el amor de Dios no es pasivo.
Él no ignora la injusticia, no minimiza la maldad, no abandona a quienes claman por ayuda.
Su amor se expresa también defendiendo, corrigiendo y haciendo justicia.
2. Dios pone fin a aquello que oprime y lastima a Su pueblo (Nahum 2)
En el capítulo 2, Dios anuncia la caída inevitable de Nínive, la ciudad que parecía invencible.
Por décadas había sido símbolo de terror, pero Dios declara:
-
“Porque Jehová restaura la gloria de Jacob” (Nahum 2:2).
Es una promesa preciosa:
Dios no permite que lo que oprime, humilla o destruye tenga la última palabra.
Él ve, Él escucha y Él actúa en el tiempo perfecto.
La justicia de Dios no solo destruye lo injusto, también restaura lo que fue herido.
3. Toda soberbia y maldad tiene su final (Nahum 3)
El capítulo 3 es un retrato del juicio final sobre Nínive.
Una ciudad poderosa, rica y estratégica, pero dominada por la violencia, la mentira y la arrogancia.
Dios declara que su caída será completa porque:
-
Se había convertido en fuente de maldad.
-
Se burlaba de Dios.
-
Había olvidado Su temor.
Aquí aprendemos una verdad importante:
Nada construido sobre violencia, orgullo o pecado permanece.
Pero todo lo que se edifica en mansedumbre, justicia y amor sí permanece.
✨ Enseñanza central de Nahum 1–3
Dios nos recuerda que Su amor no es permisivo, sino santo.
Él defiende a los suyos, confronta la injusticia y derriba todo aquello que se exalta contra Él.
La caída de Nínive no es solo juicio: es un acto de amor hacia Su pueblo.
Es Dios diciendo:
“Lo que te ha oprimido no te oprimirá más.”
📘 Enseñanza del Nuevo Testamento: Hebreos 9
Hebreos 9 es uno de los capítulos más preciosos y reveladores sobre el ministerio de Cristo. Aquí Dios nos abre los ojos para entender qué significa realmente que Jesús sea nuestro Sumo Sacerdote y por qué Su sacrificio es infinitamente superior a todo ritual del antiguo pacto.
1. Cristo abrió un camino que antes no existía
El capítulo inicia describiendo el antiguo tabernáculo: un lugar santo, hermoso, pero limitado.
Solo el sumo sacerdote podía entrar al Lugar Santísimo, y solo una vez al año.
Eso nos enseña algo crucial:
Bajo el antiguo pacto, la presencia de Dios estaba restringida.
Pero con Jesús, el acceso a Dios se abrió por completo.
Ya no hay barreras.
No hay intermediarios humanos.
No hay necesidad de rituales repetidos.
Cristo mismo se convirtió en nuestro acceso directo al Padre.
2. Su sacrificio no cubre temporalmente: limpia definitivamente
Los sacrificios del antiguo pacto cubrían el pecado por un tiempo, pero no podían limpiar la conciencia ni transformar el corazón.
En contraste, Hebreos 9 declara:
-
Cristo entró al Lugar Santísimo una sola vez y para siempre,
-
no con sangre de animales,
-
sino con Su propia sangre (vs. 12).
Esto revela que:
El sacrificio de Jesús no es simbólico, es definitivo.
No tapa el pecado… lo borra, lo limpia y lo transforma desde adentro.
3. Jesús es el mediador del nuevo pacto
Gracias a Su muerte, Cristo inauguró un pacto totalmente nuevo:
-
un pacto donde Dios escribe Su ley en nuestro corazón,
-
donde podemos acercarnos sin miedo,
-
donde nuestra conciencia es purificada,
-
y donde recibimos una herencia eterna.
Él no solo murió: intercede por nosotros constantemente, asegurando que la obra que comenzó se complete.
4. Una sola ofrenda para siempre
Hebreos 9 deja una verdad impresionante:
Jesús no tiene que morir de nuevo ni repetir Su sacrificio.
-
Una muerte fue suficiente.
-
Una sangre fue suficiente.
-
Un sacrificio logró lo que miles de sacrificios no podían lograr.
En Cristo, el perdón no es parcial ni condicionado. Es completo.
✨ Enseñanza central de Hebreos 9
Jesús abrió para nosotros un camino vivo hacia Dios.
Su sangre no solo nos perdona: nos purifica, nos transforma y nos acerca al Padre sin culpa ni miedo.
Cristo es nuestro Sumo Sacerdote perfecto, mediador de un pacto eterno, y Su sacrificio es suficiente para siempre.
✨ Aplicación de la Lectura
Las dos lecturas de hoy nos recuerdan que el amor de Dios siempre actúa a favor de Sus hijos.
En Nahum vemos a un Dios que pone fin a lo que oprime y hace justicia por Su pueblo.
En Hebreos 9 vemos a Cristo entregándose para darnos perdón, acceso a Dios y un nuevo comienzo.
La enseñanza para nuestra vida es esta:
Dios no solo te ama, también te defiende, te limpia y te restaura.
Nada que te oprima es más fuerte que Él,
y nada que hayas hecho es más grande que la sangre de Cristo.
Hoy puedes caminar con confianza:
el Dios que derriba lo que destruye,
es el mismo Dios que te recibe, te purifica y te sostiene.
🙏 Oración Final
Señor amado,
gracias por recordarme hoy que Tu amor no solo me abraza,
sino que también me defiende, me limpia y me restaura.
Gracias porque Tú ves lo que me pesa,
y porque en Cristo me has dado acceso a Tu presencia,
perdón completo y un corazón renovado.
Ayúdame a confiar en Tu justicia y descansar en Tu gracia.
Enséñame a caminar cada día sabiendo que Tú estás conmigo,
guiando mis pasos y guardando mi vida.
En el nombre precioso de Jesús,
Amén.

Comentarios
Publicar un comentario