“La fe del justo nace del amor de Dios”

 



📖 Devocional del 18 de Noviembre

📜 Lectura de la Biblia


🌅 Preámbulo

Cuando Dios nos enseña lo que el amor no es, no está intentando limitarnos, sino liberarnos.
Liberarnos de actitudes que roban nuestra paz, enferman nuestro corazón y distorsionan la manera en que vemos a los demás.

La envidia, los celos, el orgullo, la rudeza y el egoísmo son como pequeñas grietas en el alma que, si no nos despojamos de ellas, se convierten en sombras que afectan nuestras relaciones, nuestra fe y nuestra percepción de la vida.

Oremos a Dios para que nos transforme y confiemos en Su amor perfecto.
Un amor que no es celoso, que no es orgulloso, que no exige…
sino que se entrega, sostiene y transforma.

Hoy Dios quiere trabajar en nuestro corazón.
Quiere arrancar de raíz todo lo que no es amor
para sembrar en nosotros lo que proviene de Él.


🙏 Oración antes de la lectura

Señor amado,
hoy vengo delante de Ti con un corazón dispuesto.
Enséñame, por medio de Tu Palabra, a reconocer lo que no proviene del amor que Tú deseas que viva en mí.

Líbrame de la envidia,
de los celos,
del orgullo,
de la rudeza
y de ese egoísmo que me encierra en mí misma.

Quítame todo lo que te desagrada
y siembra en mí un amor puro, humilde, generoso y lleno de gracia.

Prepara mi espíritu para recibir lo que hoy quieres hablarme.
Que esta lectura transforme mis pensamientos, ordene mis emociones
y me acerque más a Tu verdad.

En el nombre precioso de Jesús,
Amén.

📚 Enseñanza del Antiguo Testamento: Habacuc 1, 2 y 3

El libro de Habacuc es una conversación honesta entre un profeta y Dios. No es un mensaje dirigido al pueblo, sino un clamor personal lleno de preguntas, angustias y dudas. Habacuc nos enseña que la fe verdadera no se construye ignorando nuestros conflictos internos, sino llevándolos a Dios.

1. Habacuc 1 — Cuando no entendemos los planes de Dios

Habacuc comienza con un corazón cargado:

  • Ve injusticia en su nación

  • Ve violencia

  • Ve corrupción

  • Ve opresión

Y su pregunta es la misma que muchos hacemos:
“Señor, ¿hasta cuándo?”

Lo más fuerte es que Dios responde algo inesperado:
permitirá que una nación peor (los caldeos) discipline a Israel.

El profeta queda aún más confundido.
Pero aquí aparece la primera enseñanza:

👉 La fe no nace de entenderlo todo, sino de llevar nuestras preguntas a Dios.
Él no se ofende cuando preguntamos; se acerca cuando clamamos.


2. Habacuc 2 — El justo por la fe vivirá

En el capítulo 2, Dios invita a Habacuc a hacer lo más difícil cuando está confundido: esperar.

“Sube a la torre… espera… escribe la visión… aunque tarde, espérala.”

Aquí Dios revela una de las frases más importantes de toda la Biblia:

“Mas el justo por su fe vivirá.”
(Hab. 2:4)

Este versículo aparece 3 veces en el Nuevo Testamento porque define la vida cristiana:

  • Vivimos por fe, no por vista

  • Caminamos confiando en lo que Dios prometió, no en lo que sentimos

  • Nuestros tiempos están en Sus manos, no en el calendario humano

Dios también pronuncia cinco “ayes” contra los orgullosos, injustos, idólatras y violentos.
Con esto demuestra que Él sí ve, sí oye, sí actúa, y sí hará justicia en Su tiempo perfecto.

👉 La fe se sostiene recordando que la justicia de Dios no siempre es inmediata, pero siempre es segura.


3. Habacuc 3 — Aunque no haya nada… con todo, me alegraré en Jehová

En el último capítulo, Habacuc ya no está quejándose.
Ahora está adorando.

El profeta repasa las obras poderosas de Dios en el pasado, y de repente su corazón cambia.
Lo que antes era ansiedad ahora es confianza.
Lo que antes era duda ahora es adoración.

Termina con una de las declaraciones de fe más hermosas de toda la Escritura:

“Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo…
Con todo, yo me alegraré en Jehová,
y me gozaré en el Dios de mi salvación.”
(Habacuc 3:17–18)

Habacuc no dice “cuando todo vaya bien”, sino:

👉 Aunque no haya nada… igualmente confiaré.

Ese es el nivel más alto de confianza:
seguir creyendo cuando no vemos nada,
seguir esperando cuando no sentimos nada,
y seguir cantando cuando no queda nada.


❤️ Aplicación para nuestra vida

  • Dios permite que expresemos nuestras dudas, pero no quiere que nos quedemos en ellas.

  • La fe auténtica no depende de circunstancias favorables, sino de un Dios fiel.

  • Aunque no entendamos el proceso, podemos descansar en Su carácter.

  • Su justicia llega en el tiempo perfecto; no antes, no después.

  • La adoración tiene el poder de cambiar nuestro corazón, aun cuando la situación no cambia.

Y lo más importante:

👉 La fe madura puede decir: “Aunque no haya nada… todavía confiaré.”

📚 Enseñanza del Nuevo Testamento: Hebreos 10:1–18

En este pasaje, el autor de Hebreos nos lleva al corazón del evangelio:
el sacrificio perfecto de Cristo, que transforma para siempre nuestra relación con Dios.

1. La ley solo era una sombra del plan de Dios (vv. 1–4)

El texto comienza explicando que los sacrificios del Antiguo Testamento eran solo “una sombra” de lo que había de venir.

  • Año tras año se ofrecían animales

  • El altar nunca descansaba

  • La conciencia nunca quedaba limpia

  • La culpa nunca desaparecía por completo

La ley funcionaba como un recordatorio constante:
el ser humano necesita un Salvador.

👉 Los sacrificios de la ley podían cubrir el pecado temporalmente, pero no podían borrar la culpa ni transformar el corazón.


2. Cristo vino para hacer la voluntad perfecta del Padre (vv. 5–10)

Jesús entra al mundo con una misión divina:

“He aquí, vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad.”

La voluntad del Padre no era más rituales,
sino un sacrificio perfecto, único y eterno.

Cristo:

  • No vino a mejorar la ley

  • No vino a repetir sacrificios

  • No vino a agregar nuevas cargas

Él vino a cumplir lo que la ley jamás pudo lograr.
Por Su obediencia somos santificados una vez y para siempre.

👉 No somos aceptados por obras, sino por la obediencia perfecta de Cristo.


3. Un sacrificio definitivo que no necesita repetición (vv. 11–14)

El contraste es bellísimo:

Los sacerdotes humanos:

  • ofrecían sacrificios continuamente

  • nunca terminaban su trabajo

  • nunca podían perfeccionar a nadie

Pero Cristo:

  • ofreció un solo sacrificio

  • para siempre

  • luego se sentó, porque Su obra quedó completa

  • y con ese sacrificio perfeccionó para siempre a los que son santificados

Sentarse significa descanso, victoria, misión cumplida.

👉 El creyente no vive desde la culpa, sino desde la obra terminada de Cristo.


4. Dios mismo da testimonio del nuevo pacto (vv. 15–18)

El Espíritu Santo confirma la obra:

  • “Pondré mis leyes en sus corazones.”

  • “No me acordaré más de sus pecados.”

Esto significa:

  • No vivimos bajo condenación

  • No cargamos la culpa del pasado

  • Dios no nos ve a través de nuestras fallas

  • No hay que hacer sacrificios para ganar el amor de Dios

Y el versículo final es glorioso:

“Donde hay perdón… ya no hay más ofrenda por el pecado.”

👉 Cuando Cristo perdona, perdona por completo. No falta nada. No debemos agregar nada.


❤️ Aplicación para nuestra vida

  • Deja de cargar culpas que Cristo ya llevó a la cruz.

  • Tu relación con Dios no se basa en tu desempeño, sino en Su gracia.

  • No tienes que ganarte el amor de Dios; ya lo recibiste en Cristo.

  • El sacrificio de Jesús no solo perdona, también transforma el corazón.

  • Dios no recuerda tu pecado… no lo traigas tú de vuelta.

  • Puedes vivir con libertad, gratitud y paz, porque la obra está terminada.

Este pasaje nos recuerda que:

👉 En Cristo, ya no vivimos tratando de ser aceptados. Vivimos porque ya fuimos aceptados.

🙏 Oración Final

Señor amado,
gracias por recordarme hoy que la fe no nace de mis fuerzas,
ni de lo que entiendo,
ni de lo que veo,
sino de Tu amor perfecto que me sostiene aun en medio de las olas.

Como Habacuc, quiero aprender a confiar aunque no vea fruto,
aunque las respuestas tarden,
aunque mis ojos no entiendan Tu obra.
Enséñame a esperar en Ti,
a permanecer firme,
a caminar guiada por Tu luz aun cuando el camino parezca incierto.

Gracias Jesús,
porque Tu sacrificio perfecto me abrió un camino nuevo y vivo,
y me recuerda que ya no vivo cargando culpas,
sino abrazada por un amor que me transforma.

Arranca de mi corazón todo lo que no es amor:
la envidia, el orgullo, los celos, la rudeza y el egoísmo.
Haz nacer en mí un amor limpio,
una fe profunda
y un espíritu dispuesto a obedecer.

Que mi vida refleje que el amor de Dios
es la fuente de mi fe
y la fuerza que me hace caminar.

En el nombre precioso de Jesús,
Amén.


Comentarios