🌿 Devocional del 28 de Septiembre
🌅 Preámbulo
Muchos hijos adultos enfrentan dificultades para mantener un trabajo estable o para encontrar satisfacción en lo que hacen. A veces luchan contra la pereza, otras contra la falta de oportunidades, y en ocasiones simplemente se sienten perdidos en cuanto a su propósito. La Palabra de Dios nos recuerda que todo trabajo, por pequeño o insignificante que parezca, puede tener un propósito cuando lo ofrecemos para Su gloria. Nuestro deber como padres es orar para que ellos aprendan a escuchar la voz de Dios en sus decisiones laborales y financieras, y que no dependan de nuestra ayuda de manera que se convierta en tropiezo, sino que encuentren en el Señor su verdadera dirección y provisión. Hoy pediremos al Espíritu Santo que guíe a nuestros hijos adultos en su vida laboral y que les dé estabilidad financiera, propósito y alegría en todo lo que hagan.
🙏 Oración antes de la lectura
Amado Padre Celestial, venimos delante de Ti con corazones humildes, reconociendo que Tú eres quien provee todo lo que necesitamos. Te presentamos a nuestros hijos adultos y su vida de trabajo. Tú conoces sus luchas, sus necesidades y también sus debilidades. Te rogamos que les muestres el camino correcto, que les des dirección en cada decisión laboral y que hallen satisfacción en dedicar sus esfuerzos para Tu gloria. Señor, abre sus oídos para que escuchen Tu voz, dales fuerzas para perseverar y un corazón agradecido en cualquier circunstancia. Prepara también nuestro corazón para recibir Tu Palabra en esta lectura y confiar en que Tú eres fiel para proveer y guiar a nuestra familia. En el nombre de Jesús, amén.
📖 Enseñanza – Jeremías 32–33
En Jeremías 32 vemos al profeta encarcelado por hablar la verdad de Dios en un tiempo de crisis. Jerusalén estaba sitiada y parecía imposible que el pueblo sobreviviera. Sin embargo, en ese momento de aparente derrota, Dios le pide a Jeremías que compre un campo como señal de esperanza. Humanamente no tenía lógica, ¿quién compra un terreno en medio de una ciudad condenada? Pero Dios quería mostrar que, aunque todo parecía perdido, Él tenía un plan de restauración.
El Señor promete:
“Y daréles un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que hayan bien ellos, y sus hijos después de ellos.
Y haré con ellos pacto eterno, que no tornaré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí.
Y alegraréme con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo mi corazón y de toda mi alma.” (Jeremías 32:39–41)
En Jeremías 33, el Señor confirma esa promesa con palabras de vida:
👉 “Clama a mí y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33:3).
👉 “He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6).
👉 “En aquel tiempo haré brotar para David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra” (Jeremías 33:15).
La enseñanza es clara:
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Aunque nuestros hijos adultos atraviesen crisis —económicas, laborales o espirituales—, Dios tiene planes de restauración.
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A veces Él nos pide actos de fe que parecen ilógicos, pero detrás de esa obediencia está la semilla de un futuro mejor.
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Dios nos llama a clamar, porque la dirección y la provisión vienen de Su mano.
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Él no solo restaura lo material, también sana el corazón, da paz y afirma el propósito.
Así como en tiempos de Jeremías parecía no haber esperanza, también nuestros hijos pueden sentirse atrapados en situaciones de derrota o confusión. Pero el mensaje es este: Dios es un Dios de segundas oportunidades, y en Cristo siempre hay futuro y esperanza.
📖 Enseñanza – Gálatas 2
En Gálatas 2, el apóstol Pablo relata cómo defendió la verdad del evangelio frente a la presión de falsos maestros que querían imponer la ley sobre los creyentes. Él subraya que la justificación no depende de las obras de la ley, sino únicamente de la fe en Jesucristo (Gálatas 2:16).
Cuando algunos pretendían obligar a los gentiles a vivir como judíos, Pablo resistió con firmeza porque entendía que añadir requisitos humanos al evangelio es distorsionar la gracia de Dios. La salvación y la vida cristiana no se fundamentan en lo que hacemos, sino en lo que Cristo ya hizo en la cruz.
Uno de los versículos más poderosos del capítulo es Gálatas 2:20:
👉 “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”
La enseñanza central es doble:
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Nuestra identidad está en Cristo. Ya no vivimos para satisfacer al mundo ni para aparentar justicia propia, sino que Cristo mismo vive en nosotros.
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La vida cristiana es por fe. Cada día caminamos confiando en que Su amor y sacrificio son suficientes, no en nuestras fuerzas ni logros.
Esto nos recuerda que, así como nuestros hijos adultos necesitan dirección en lo laboral y financiero (Jeremías 32–33), también necesitan abrazar la verdad de la gracia de Cristo para que su vida tenga fundamento firme. Solo en Cristo pueden encontrar libertad del legalismo, fuerza para perseverar y propósito verdadero.
🙏 Oración final
Señor amado, gracias por recordarnos que en medio de la crisis Tú eres Dios de esperanza y restauración. Pon en el corazón de nuestros hijos adultos un espíritu de obediencia y fe, aun cuando no entiendan el futuro. Que aprendan a clamar a Ti, a confiar en Tu provisión y a reconocer que su identidad y propósito están en Cristo. Guarda sus pasos, restaura lo que está roto, sana sus corazones y llénalos de paz. Que cada día vivan confiando en que ya no viven para sí mismos, sino que Cristo vive en ellos. En el nombre de Jesús, amén.

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