📖 Devocional del 3 de febrero
📚 Lectura de la Biblia
📖 Preámbulo
En nuestro caminar diario con Dios, solemos pensar que la vida espiritual exige momentos especiales, condiciones ideales o prácticas extraordinarias. Sin embargo, el Señor nos recuerda que Él desea encontrarse con nosotros en lo cotidiano, en lo simple y en aquello que a veces consideramos insignificante. La verdadera vida espiritual no se construye solo en tiempos de oración formal, sino en la fidelidad con la que vivimos cada instante en Su presencia.
Hoy somos invitados a revisar el centro de nuestro corazón y la intención con la que realizamos nuestras tareas diarias. Dios no nos pide grandezas externas, sino un amor sincero que lo busque en todo y para todo. Cuando aprendemos a vivir para agradarle, incluso el trabajo más sencillo se transforma en oración, y nuestra vida entera se convierte en una ofrenda agradable delante de Él.
🙏 Oración antes de la lectura
Señor Dios, vengo ante Ti con un corazón humilde y dispuesto. Reconozco Tu presencia en este momento y te pido que aquietes mi mente y mi espíritu para escuchar Tu voz. Abre mi entendimiento para recibir Tu Palabra y dame un corazón sensible que pueda discernir Tu voluntad en cada enseñanza que hoy me regalas.
De manera especial, pongo delante de Ti a mis hijos. Te pido que los cubras con Tu protección, que los guardes de todo mal y los guíes por caminos de vida. Concédeles sabiduría para tomar decisiones correctas y una fe firme que los sostenga en medio de cualquier prueba. Permite que crezcan bajo Tu cuidado y que aprendan a reconocerte y a confiar en Ti en cada etapa de su vida.
En el nombre de Jesús. Amén.
📖 Enseñanza Antiguo Testamento: Éxodo 34–35
En estos capítulos de Éxodo encontramos a un Dios que, a pesar de la infidelidad del pueblo, se revela como misericordioso, paciente y fiel a Su pacto. Después del episodio del becerro de oro, Moisés vuelve a subir al monte, y el Señor renueva Su alianza con Israel. Dios se presenta a sí mismo como “compasivo y clemente, lento para la ira y grande en amor y fidelidad”, recordándonos que Su gracia es mayor que nuestras caídas cuando hay arrepentimiento sincero.
Éxodo 34 nos muestra que la restauración comienza en la presencia de Dios. Moisés pasa tiempo a solas con Él, escucha Su voz y recibe nuevamente las palabras del pacto. Este encuentro transforma no solo la relación entre Dios y el pueblo, sino también al propio Moisés, cuyo rostro resplandece tras haber estado con el Señor. La cercanía con Dios deja huella; no pasa desapercibida ni queda sin fruto en nuestra vida.
En Éxodo 35, esa relación restaurada se traduce en obediencia práctica. El pueblo es llamado a contribuir voluntariamente para la construcción del tabernáculo, y lo hacen con un corazón dispuesto y generoso. Dios no busca sacrificios forzados, sino una respuesta nacida del amor y la gratitud. Cada ofrenda, cada habilidad y cada trabajo manual se convierte en una forma de adoración.
Estos pasajes nos enseñan que la verdadera espiritualidad no se limita a palabras o momentos solemnes, sino que se expresa en una vida rendida a Dios, tanto en la comunión con Él como en el servicio cotidiano. Cuando vivimos en Su presencia, nuestras acciones más sencillas pueden convertirse en instrumentos para Su obra y para Su gloria.
📖 Enseñanza Nuevo Testamento: Marcos 2
En Marcos 2 vemos a Jesús revelando el corazón del Padre a través de Sus palabras y acciones. En este capítulo, Jesús sana a un paralítico y, antes de restaurar su cuerpo, perdona sus pecados, mostrando que Él tiene autoridad no solo sobre la enfermedad, sino también sobre el pecado. Con esto, Jesús nos enseña que la mayor necesidad del ser humano no es externa, sino interior: un corazón restaurado y reconciliado con Dios.
Más adelante, Jesús llama a Leví, un recaudador de impuestos, y comparte mesa con pecadores. Este acto rompe con las expectativas religiosas de la época y deja claro que el Reino de Dios no es exclusivo para los justos a los ojos humanos, sino para aquellos que reconocen su necesidad de Él. Jesús declara que no vino a llamar a los sanos, sino a los enfermos, subrayando que Su gracia alcanza a quienes están dispuestos a arrepentirse y seguirle.
El capítulo también aborda el tema del ayuno y del día de reposo, donde Jesús confronta una religiosidad rígida que había perdido de vista el propósito original de la ley. Al afirmar que el sábado fue hecho para el hombre y no el hombre para el sábado, Jesús nos recuerda que Dios no busca prácticas vacías, sino una relación viva que produzca libertad, descanso y vida.
Marcos 2 nos invita a examinar nuestra fe y a preguntarnos si vivimos una relación auténtica con Dios o si hemos caído en costumbres que nos alejan de Su corazón. Jesús nos llama a una fe que sana, perdona y transforma, una fe que se vive desde la gracia y se expresa en amor, obediencia y misericordia hacia los demás.
🙏 Oración final
Señor, gracias por Tu Palabra que hoy ha hablado a mi corazón y me ha recordado quién eres y quién soy delante de Ti. Gracias por Tu misericordia que me restaura, por Tu gracia que me sostiene y por Tu presencia que me acompaña en cada momento de mi vida.
Te agradezco porque me llamas a vivir una fe auténtica, no basada en apariencias ni en rutinas vacías, sino en una relación viva contigo. Gracias porque me invitas a caminar en Tu presencia, a servirte con amor en lo cotidiano y a confiar en que Tú transformas cada acto sencillo en una ofrenda agradable.
Pongo en Tus manos mi vida, mi familia y todo lo que hoy soy y tengo. Ayúdame a vivir conforme a Tu voluntad, a permanecer sensible a Tu voz y a responder con obediencia y gratitud. Que mi vida refleje Tu amor y Tu paz.
Gracias, mi Dios. Amén.
🎶 Escucha el canto que acompaña este devocional

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