1 Febrero “Dios nos llama, ¿estamos dispuestos a seguirle?”


Devocional del 1 de febrero

Lectura de la Biblia




📖 Preámbulo – Volver a lo esencial

Al iniciar un nuevo mes, el Señor nos invita a volver a lo esencial. No a hacer más, ni a esforzarnos con ansiedad, sino a amar mejor. En medio de rutinas, responsabilidades y luchas internas, fácilmente podemos pensar que agradamos a Dios por lo que hacemos o dejamos de hacer. Sin embargo, la vida espiritual no se sostiene en prácticas externas, sino en un corazón que aprende a descansar y a deleitarse en Él.

Hoy reflexionamos sobre una verdad profunda y liberadora: Dios no busca perfección en nuestras fuerzas, sino un amor sincero y constante. Cada paso, cada decisión y aun cada error pueden convertirse en una oportunidad para volver a Él con humildad. Cuando el amor es el centro, la culpa pierde poder y la gracia se hace visible.

Que este primer día de febrero nos encuentre con un corazón sencillo, dispuesto a amar a Dios en lo cotidiano, confiando en que Él obra en nosotros más de lo que podemos ver.

Iniciamos el segundo mes del año, FEBRERO, y lo dedicamos a Dios, pidiendo que nos acompañe, nos guíe y nos bendiga en cada día de este nuevo tiempo. 🙏✨


🙏 Oración antes de la lectura de la Palabra

Señor,
en este momento me acerco a Tu Palabra con un corazón dispuesto.
Quiero dejar a un lado las preocupaciones, el cansancio y el ruido del día,
y abrir mi interior para escucharte.

Hoy pongo delante de Ti mi hogar.
Te pido que Tú reines en él con paz y orden,
que Tu presencia habite en cada espacio
y que Tu amor gobierne mis palabras, mis decisiones y mis actitudes.

Prepara mi corazón para recibir lo que deseas enseñarme hoy.
Que Tu Palabra transforme mi manera de pensar,
renueve mi fe
y me ayude a vivir conforme a Tu voluntad.

Confío en Ti y descanso en Tu gracia.
Guíame en esta lectura
y permite que Tu voz sea clara para mi vida.

Te lo pido en el nombre de Tu Hijo amado Jesucristo.
Amén.


📖 Enseñanza – Éxodo 29–30

Dios habita donde hay consagración, orden y comunión

En Éxodo 29–30, el Señor revela algo profundo acerca de Su carácter y de Su deseo de habitar con Su pueblo. Estos capítulos no son solo instrucciones ceremoniales; son una enseñanza espiritual sobre cómo Dios establece Su presencia entre nosotros.

🔥 Éxodo 29: Un pueblo consagrado para Dios

En este capítulo, Dios instruye a Moisés sobre la consagración de los sacerdotes. Aarón y sus hijos debían ser apartados, purificados y dedicados completamente al servicio del Señor. Todo el proceso —los sacrificios, la vestidura, la unción— apunta a una verdad central: Dios es santo y desea relacionarse con un pueblo preparado para Su presencia.

Pero el mensaje no se queda en el ritual. Dios declara algo extraordinario:

“Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios” (Éxodo 29:45).

El propósito de la consagración no era el sacrificio en sí, sino la comunión. Dios no buscaba perfección externa, sino un pueblo dispuesto a vivir apartado para Él.

🌿 Éxodo 30: Una relación viva y continua

En el capítulo 30, el enfoque cambia a los elementos que sostenían la vida espiritual diaria:

  • el altar del incienso,

  • el lavacro de bronce,

  • el aceite de la unción,

  • y el incienso santo.

Cada uno de estos elementos señala una relación viva con Dios:

  • El incienso representa la oración constante.

  • El lavacro, la purificación diaria.

  • El aceite, la obra del Espíritu.

Nada era improvisado. Todo tenía un orden, un propósito y un tiempo. Así aprendemos que la presencia de Dios se cultiva en lo cotidiano, no solo en momentos extraordinarios.

✨ Enseñanza para hoy

Estos capítulos nos recuerdan que Dios desea habitar con nosotros, no como un visitante ocasional, sino como Rey y Señor. Él trae paz donde hay orden, descanso donde hay obediencia, y vida donde hay comunión sincera.

Así como el tabernáculo debía ser un lugar santo, nuestro hogar y nuestro corazón también están llamados a ser morada de Su presencia. No por rituales externos, sino por una vida rendida, ordenada y guiada por Su amor.

Dios sigue diciendo hoy:
“Yo habitaré con ellos.”
La pregunta es si estamos dispuestos a preparar el lugar.

📖 Enseñanza – Marcos 1:1–20

El comienzo del evangelio: responder al llamado de Jesús

El evangelio de Marcos inicia de manera directa y poderosa:

“Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.”

Desde el primer versículo, Marcos nos deja claro que no estamos ante una historia común, sino ante el inicio de una nueva realidad. El evangelio no es solo un mensaje para escuchar; es una vida a la que somos llamados a responder.

🌿 Juan el Bautista: preparar el corazón

Marcos presenta a Juan el Bautista como la voz que clama en el desierto. Su mensaje es sencillo pero confrontador: arrepentimiento. No habla de rituales complejos, sino de un cambio profundo del corazón. Juan prepara el camino recordando que la obra de Dios comienza cuando el ser humano reconoce su necesidad y se vuelve a Él.

Juan también deja claro que su papel no es el centro. Él apunta a Uno mayor: Jesús. Esto nos enseña que toda verdadera preparación espiritual dirige la mirada hacia Cristo, no hacia el esfuerzo humano.

🔥 Jesús: el Hijo obediente y enviado

Cuando Jesús aparece para ser bautizado, ocurre algo extraordinario: los cielos se abren, el Espíritu desciende y el Padre afirma Su amor por el Hijo. Aquí vemos el fundamento de toda la obra de Jesús: una relación íntima con el Padre.

Luego, el Espíritu lleva a Jesús al desierto. Antes de predicar, antes de hacer milagros, Jesús enfrenta la prueba. Marcos nos muestra que la obediencia y la comunión con Dios preceden al ministerio visible.

📣 El mensaje central: arrepentimiento y fe

Al comenzar Su predicación, Jesús resume el corazón del evangelio en pocas palabras:

“El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio.”

Este mensaje sigue vigente hoy. El reino de Dios no es solo futuro; es una realidad presente que transforma la vida de quienes deciden confiar y seguir a Jesús.

🐟 El llamado a seguirle

Jesús llama a pescadores comunes —Simón, Andrés, Jacobo y Juan— y lo hace con una invitación clara:

“Venid en pos de mí.”

Ellos dejan redes, barcas y seguridades. No porque entendieran todo, sino porque confiaron en quien los llamaba. Marcos nos muestra que seguir a Jesús no requiere perfección, sino disposición.

✨ Enseñanza para hoy

Marcos 1:1–20 nos recuerda que la vida cristiana comienza con una respuesta. Dios sigue llamando en medio de lo cotidiano, invitándonos a dejar lo que nos ata y a caminar con Él.

El evangelio no inicia con grandes discursos, sino con corazones dispuestos. Así como los primeros discípulos, somos llamados a seguir a Jesús con sencillez, fe y obediencia, confiando en que Él transforma nuestras vidas paso a paso.

El reino de Dios se ha acercado.
La invitación sigue abierta.


🙏 Oración final

Señor,
gracias por hablar a mi corazón a través de Tu Palabra.
Hoy reconozco que no me llamas a una fe complicada,
sino a una relación viva, sencilla y sincera contigo.

Así como Tú deseaste habitar en medio de Tu pueblo,
te invito a habitar en mi vida y en mi hogar.
Ordena mis pensamientos, aquieta mi corazón
y enséñame a vivir cada día en Tu presencia.

Hoy decido responder a Tu llamado,
dejar atrás aquello que me distrae
y seguirte con confianza.
Quiero aprender a amarte en lo cotidiano,
a obedecerte en lo simple
y a caminar contigo con un corazón dispuesto.

Confío en Tu gracia, descanso en Tu amor
y pongo mi vida en Tus manos.
Que todo lo que haga sea para Tu gloria
y que mi vida refleje el Reino que Tú has traído.

Te lo pido en el nombre de Tu Hijo amado Jesucristo.
Amén.

🎶 Momento de adoración

Continuamos ahora con un canto de adoración que nos invita a responder al llamado de Dios con un corazón dispuesto. Que al escucharlo, podamos decir con sinceridad:

  “Aquí estoy, Señor… mi vida es Tuya, Te seguiré.”



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