📖 Devocional del 3 de enero
📜 Lectura de la Biblia
Plan para leer la Biblia en 1 año – Lecturas completas del mes de enero
🌅 Preámbulo
Al comenzar este nuevo día y abrir la Palabra, somos confrontados con una verdad solemne y, a la vez, gloriosa: Dios no toma a la ligera ni el pecado ni la salvación. La justicia de Dios no es un concepto moldeable según nuestras emociones, sino una expresión santa de Su gloria, de Su rectitud perfecta y de Su amor verdadero.
Somos llamados a examinar con seriedad qué creemos acerca de la justicia divina, del juicio, del infierno y, sobre todo, de la obra de Cristo. No es amor negar la realidad del juicio, ni es gracia vaciar la cruz de su poder sustitutorio. Dios no se deleita en el castigo por sí mismo, pero tampoco ignora el pecado; Él actúa para glorificar Su nombre y para salvar verdaderamente a los que creen.
Dios juzga el pecado, pero al mismo tiempo provee un camino de salvación que no nace del esfuerzo humano, sino de Su gracia soberana, manifestada plenamente en Jesucristo.
🕯️ Oración antes de la lectura de la Biblia
Señor Dios santo y todopoderoso,
venimos delante de Ti con un corazón humilde y dispuesto.
Reconocemos que Tu Palabra es verdad,
que juzga nuestro pecado y al mismo tiempo nos muestra Tu gracia.
Antes de leer, te pedimos que Tu Espíritu Santo
abra nuestro entendimiento y quebrante toda dureza en nuestro corazón.
Líbranos de leer por costumbre
y concédenos leerte con reverencia, arrepentimiento y fe.
Permítenos ver la grandeza de Tu justicia
y la profundidad de Tu misericordia en Cristo Jesús.
Que cada palabra transforme nuestra mente,
afirme nuestra esperanza
y nos lleve a obedecer con amor y gratitud.
En el nombre santo y poderoso de Jesucristo,
Amén.
📜 Enseñanza del Antiguo Testamento
Génesis 7, 8 y 9
Los capítulos 7, 8 y 9 de Génesis nos presentan una de las revelaciones más solemnes del carácter de Dios: Su justicia es real, pero nunca está separada de Su misericordia. El diluvio no fue un acto impulsivo ni desmedido; fue la respuesta santa de Dios ante una humanidad que había llenado la tierra de violencia y corrupción.
En Génesis 7 vemos que Dios juzga el pecado con seriedad. La entrada de Noé en el arca marca una línea clara entre obediencia y rebelión. El juicio vino tal como Dios lo había anunciado, recordándonos que Su Palabra siempre se cumple y que el pecado tiene consecuencias reales.
Génesis 8 nos muestra un giro lleno de esperanza: “Dios se acordó de Noé”. Esta frase revela que, aun en medio del juicio, Dios no olvida a los que confían en Él. Las aguas comienzan a retirarse, la tierra es restaurada y la vida recibe una nueva oportunidad. El juicio no fue el final, sino el camino hacia una renovación.
Génesis 9, Dios establece un pacto con Noé y con toda la creación. El arco en las nubes se convierte en una señal visible de la fidelidad divina. Dios promete preservar la vida, pero también reafirma el valor sagrado de la misma y la responsabilidad humana delante de Él. Este pacto no elimina la realidad del pecado, pero apunta a la paciencia de Dios y a Su plan redentor a largo plazo.
Estos capítulos nos enseñan que Dios no minimiza el pecado ni pasa por alto la maldad, pero tampoco se deleita en la destrucción. Él juzga con justicia y salva por gracia. El diluvio anticipa una verdad mayor: la humanidad necesita no solo preservación, sino una salvación definitiva, que solo Dios mismo proveerá en el tiempo perfecto.
📖 Enseñanza del Nuevo Testamento
Mateo 3
Mateo 3 marca un momento decisivo en la historia de la redención. Juan el Bautista aparece proclamando un mensaje claro y confrontador: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”. Su llamado no suaviza la realidad del pecado ni del juicio; prepara los corazones para encontrarse con un Dios santo.
Juan denuncia la falsa seguridad religiosa y advierte que el juicio es real. Habla del hacha puesta a la raíz de los árboles y del fuego que vendrá, recordándonos que la justicia de Dios no es simbólica ni figurativa. El arrepentimiento verdadero produce fruto visible, y no puede ser sustituido por tradición, herencia o religiosidad externa.
En medio de este mensaje solemne aparece Jesús. El Hijo de Dios se presenta para ser bautizado, no porque tuviera pecado, sino para cumplir toda justicia. Con este acto, Cristo se identifica con los pecadores y anticipa la obra que llevará a cabo en la cruz. Él no viene solo a inspirar arrepentimiento, sino a cargar con lo que nosotros no podíamos resolver por nosotros mismos.
Cuando Jesús sale del agua, los cielos se abren, el Espíritu Santo desciende sobre Él y la voz del Padre declara Su complacencia. Esta escena revela una verdad central del evangelio: la salvación es obra de Dios de principio a fin. El Padre aprueba al Hijo, el Espíritu lo unge, y la justicia divina comienza a manifestarse de manera redentora.
Mateo 3 nos enseña que el camino al reino pasa por el arrepentimiento, pero no termina ahí. La esperanza no está en nuestro esfuerzo por cambiar, sino en Cristo, quien cumple la justicia de Dios y abre el camino para que los que creen sean verdaderamente reconciliados con Él.
🕯️ Oración después del devocional
Señor de los cielos,
gracias por la riqueza de Tu Palabra que nos has regalado hoy.
Confesamos nuestros pecados y reconocemos que muchas veces
hemos fallado en obedecerte y en confiar plenamente en Ti.
Perdónanos por nuestra desobediencia y por nuestra falta de fe,
como tantas veces ha sucedido a lo largo de la historia humana.
Aun así, nos aferramos a Tu promesa de gracia y misericordia,
porque sabemos que Tú eres fiel y no abandonas a los que te buscan.
Te pedimos que nos ayudes a vivir lo aprendido en este devocional:
creer firmemente en Tu fidelidad,
sentir gratitud y reverencia por la obra perfecta de Tu Hijo Jesucristo,
y responder con obediencia y un arrepentimiento genuino.
Te adoramos porque eres un Dios justo, santo y amoroso.
En el nombre precioso de Jesucristo,
Tu Hijo unigénito, oramos.
Amén y amén.
Reflexión final
A medida que avanzamos en nuestro Plan de Lectura Anual, recordemos que Dios nos llama a vivir en una relación profunda y viva con Él. Hoy meditemos en Su pacto eterno, en la obra redentora de Cristo y en nuestra responsabilidad de responder con fe, humildad y obediencia.
Que Su Palabra transforme nuestras vidas
y nos acerque cada día más a Su corazón.
Este devocional puede acompañarse con la canción cristiana “Tu Pacto Eterno”, como una respuesta de adoración al Dios fiel que juzga con justicia y salva por gracia.

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