11 de Febrero "Orando por Otros: Viviendo la Misericordia de Dios"


🌿 Devocional del 11 de febrero

📖 Lectura de la Biblia


📖 Preámbulo 

Orar por otros y vivir con orden delante de Dios

En este caminar diario con Dios, aprendemos que la oración no es solo un espacio para presentar nuestras propias necesidades, sino también un acto de amor cuando intercedemos por otros. La Palabra nos recuerda que hay una bendición especial en dar, en servir y en poner atención a las necesidades ajenas. Cuando oramos por alguien más, nuestro corazón se ensancha y Dios nos permite participar de Su obra de misericordia.

Pero para vivir esta vida de servicio y obediencia, necesitamos orden y disciplina en nuestras responsabilidades diarias. No podemos ser sensibles a la voz de Dios ni atentos a las necesidades de otros si vivimos en el desorden, la prisa o la negligencia. El Señor nos llama a una vida organizada, intencional y fiel, donde cada tarea —grande o pequeña— sea realizada como para Él.

En este día, pidamos a Dios que nos ayude a vivir con un corazón dispuesto a interceder, pero también con una vida ordenada, disciplinada y sensible a Su dirección, para que podamos ser instrumentos de bendición en las manos del Señor.


🙏 Oración antes de la lectura

Por orden y disciplina en nuestras responsabilidades

Señor Dios,
en este nuevo día vengo delante de Ti reconociendo que necesito Tu ayuda. Te pido que pongas orden en mi vida, en mis pensamientos, en mi tiempo y en mis responsabilidades. Enséñame a vivir con disciplina, a ser fiel en lo que me has confiado y a administrar bien cada tarea que pones en mis manos.

Quita de mí la distracción, la pereza y el desánimo, y dame un corazón diligente, dispuesto y obediente. Que todo lo que haga hoy sea hecho con amor, excelencia y para Tu gloria. Guíame en cada decisión y ayúdame a vivir conforme a Tu voluntad.

En el nombre de Jesucristo,
Amén. 🙏✨


📖 Enseñanza – Antiguo Testamento

Levítico 15 – Pureza, orden y conciencia de la santidad de Dios

Levítico 15 forma parte de las leyes de pureza dadas por Dios al pueblo de Israel durante su peregrinación en el desierto. En un contexto histórico, estas instrucciones tenían un propósito práctico: preservar la higiene, la salud y el orden dentro de una comunidad que vivía en condiciones difíciles y con recursos limitados. Sin embargo, su significado iba mucho más allá de lo físico.

Espiritualmente, este capítulo enseñaba a Israel que Dios es santo y que acercarse a Él requería conciencia, respeto y preparación. Los flujos corporales no eran considerados pecado en sí mismos, pero sí colocaban a la persona en un estado de impureza ritual que le impedía participar temporalmente en los actos sagrados. Esto recordaba al pueblo que la vida diaria, incluso en sus aspectos más humanos y frágiles, debía vivirse con reverencia delante de Dios.

A través de estas leyes, el Señor estaba formando en Israel un corazón sensible a Su santidad, enseñándoles que el orden, la disciplina y la obediencia eran parte esencial de una vida consagrada. Hoy, aunque ya no estamos bajo estas leyes ceremoniales, el principio espiritual permanece: Dios nos llama a vivir con un corazón limpio, consciente de Su presencia y dispuesto a alinearse con Su voluntad.


Levítico 16 – El Día de la Expiación: reconciliación y misericordia

Levítico 16 describe uno de los días más solemnes del calendario hebreo: el Día de la Expiación (Yom Kipur). Históricamente, este era el único día del año en que el sumo sacerdote podía entrar al Lugar Santísimo, el espacio que simbolizaba la presencia directa de Dios. Lo hacía con temor, obediencia y siguiendo instrucciones precisas, llevando la sangre del sacrificio para interceder por los pecados de todo el pueblo.

El ritual del macho cabrío enviado al desierto, cargando simbólicamente los pecados de Israel, representaba la eliminación de la culpa y la restauración de la comunión con Dios. Era un acto poderoso que enseñaba que el pecado tiene consecuencias, pero que Dios, en Su misericordia, provee un camino de perdón y reconciliación.

Espiritualmente, este capítulo nos revela el profundo amor de Dios por Su pueblo y Su deseo de restaurar la relación rota por el pecado. También apunta claramente a Cristo, quien más adelante se convertiría en el sacrificio perfecto y definitivo. Ya no por medio de sacrificios repetidos, sino con Su propia vida, Jesús abrió el camino para que hoy podamos acercarnos a Dios con confianza, arrepentimiento sincero y fe.

Levítico 16 nos recuerda que la santidad de Dios exige obediencia, pero Su corazón está lleno de gracia. Él no solo señala el pecado, sino que ofrece perdón, restauración y una relación renovada con aquellos que se vuelven a Él de todo corazón.


📖 Enseñanza – Nuevo Testamento

Marcos 10 – Humildad, obediencia y servicio en el Reino de Dios

Marcos 10 se sitúa en la etapa final del ministerio terrenal de Jesús, cuando Él se dirige decididamente hacia Jerusalén, consciente de que allí le esperan la cruz, el sufrimiento y la entrega total de Su vida. Históricamente, este capítulo ocurre en un contexto de fuertes tensiones religiosas y sociales, donde las normas, el poder y el estatus influían profundamente en la forma de entender la fe.

A lo largo del capítulo, Jesús confronta varias ideas equivocadas sobre el Reino de Dios y redefine lo que significa seguirle verdaderamente. Cuando habla del matrimonio y el divorcio, Jesús no se enfoca solo en la ley, sino en el diseño original de Dios, recordando que el orden divino nace del amor, la fidelidad y la responsabilidad.

El momento en que Jesús recibe y bendice a los niños revela una profunda verdad espiritual: el Reino de Dios pertenece a quienes se acercan con humildad, sencillez y total dependencia. En una sociedad donde los niños no tenían valor social, Jesús los coloca en el centro, enseñando que la grandeza en el Reino no se mide por posición o logros, sino por un corazón confiado.

El encuentro con el joven rico expone uno de los mayores obstáculos espirituales del ser humano: el apego a las riquezas y a la seguridad material. Jesús muestra que nada debe ocupar el lugar que solo le pertenece a Dios.

Finalmente, Jesús enseña sobre el verdadero liderazgo, afirmando que el que quiera ser grande debe servir. Él mismo se presenta como el ejemplo perfecto: “el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar Su vida en rescate por muchos”.

Marcos 10 nos llama a una vida de orden interior, disciplina espiritual y entrega total, caminando con Jesús no solo de palabra, sino con decisiones que reflejen una fe viva y obediente.


🙏 Oración final de gratitud

Gracias, Padre amado, por Tu Palabra que nos guía, nos corrige y nos acerca a Ti. Gracias por recordarnos hoy que vivir en Tu presencia requiere un corazón dispuesto, humilde y obediente. Te doy gracias porque nos enseñas a vivir con orden, disciplina y amor, no como una carga, sino como una expresión de gratitud por todo lo que Tú ya has hecho por nosotros.

Gracias por la oportunidad de interceder por otros, de servir con misericordia y de ser instrumentos de Tu paz. Gracias porque, aun en nuestra fragilidad, Tú nos llamas a caminar contigo y nos das la gracia necesaria para hacerlo cada día.

Recibe, Señor, todo lo que hoy somos y todo lo que hacemos. Que nuestras decisiones, palabras y acciones reflejen Tu amor y glorifiquen Tu nombre. Confío en que Tú sigues obrando en nosotros y en quienes ponemos delante de Ti en oración.

Todo te lo agradezco con un corazón rendido,
en el nombre de Jesucristo.
Amén. 🙏✨



🎶  Momento de adoración en oración

Te invitamos a escuchar esta canción devocional como un espacio de silencio y comunión con Dios.
Más que una melodía, es una invitación a orar unos por otros delante del Señor, poniendo cada carga, cada nombre y cada necesidad en Sus manos, confiando en Su amor y en Su perfecta voluntad.

Mientras la escuchas, permite que tu corazón descanse, que Dios ordene tus pensamientos y que el Espíritu Santo te guíe a interceder con fe y humildad.

🎧 Escucha la canción:





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