Devocional del 4 de febrero
📖 Lectura de la Biblia
📖 Preámbulo
Cuando aprendemos a permanecer en la presencia de Dios, algo profundo comienza a transformarse en nuestro interior. La fe deja de sentirse pesada y se convierte en libertad santa; la oración deja de ser un deber y se vuelve familiaridad, una conversación sincera con un Padre cercano que escucha y responde conforme a Su gracia.
Esta cercanía no nace de grandes esfuerzos, sino de la constancia humilde de volver a Dios una y otra vez. Con el tiempo, Su presencia deja de ser algo ocasional y se vuelve natural, tan real como el respirar. En ese caminar diario descubrimos que Él provee lo que necesitamos, no porque lo merezcamos, sino por Su infinita bondad.
Hoy iniciamos este tiempo con un corazón agradecido, reconociendo los muchos favores que Dios ha tenido con nosotros. Que todo lo que hagamos y leamos en este día sea una expresión de alabanza a Aquel cuya misericordia nunca deja de sorprendernos.
🙏 Oración antes de la lectura
Señor, en este momento me acerco a Ti con un corazón humilde y dispuesto. Antes de abrir Tu Palabra, quiero presentarte a los padres, y también a mí, que he recibido el regalo y la responsabilidad de ser padre. Tú conoces el peso de nuestras decisiones, el cansancio que a veces guardamos en silencio y el deseo profundo de hacer lo correcto delante de Ti.
Concédenos fortaleza cuando las fuerzas faltan, guía cuando no sabemos qué camino tomar y descanso cuando la carga se vuelve pesada. Danos sabiduría para conducir a nuestras familias conforme a Tu voluntad, paciencia para amar, corregir y acompañar, y paz para confiar en que Tú sostienes aquello que nosotros no podemos.
Hoy me encomiendo a Ti. Abre mi entendimiento, aquieta mis pensamientos y permite que Tu Palabra transforme mi corazón. Que al leerte, aprenda a caminar contigo con fidelidad y gratitud.
En el nombre de Jesús. Amén.
📘 Enseñanza del Antiguo Testamento
En estos capítulos del libro de Éxodo vemos al pueblo de Israel en una etapa distinta a la del desierto y la queja. Ahora no están pidiendo, sino obedeciendo; no están dudando, sino construyendo. Dios ya ha dado las instrucciones para el tabernáculo, y el pueblo responde con un corazón dispuesto.
Éxodo 36 nos muestra cómo las ofrendas fueron tan abundantes que fue necesario pedir al pueblo que dejara de traer más. Esto revela una obediencia que nace del agradecimiento y una generosidad que surge cuando el corazón ha sido tocado por Dios. La obra no se levanta por obligación, sino por amor y reverencia.
En los capítulos 37 y 38 se detallan los utensilios, el altar y el atrio del tabernáculo. Cada medida, cada material y cada objeto tenían un propósito específico. Nada era improvisado. Dios enseñaba a Su pueblo que Su presencia merece cuidado, orden y entrega total. El tabernáculo no era solo una estructura física; era el lugar donde Dios habitaba en medio de ellos.
Este pasaje nos recuerda que Dios se interesa no solo en el resultado final, sino en cómo hacemos las cosas para Él. La fidelidad en los detalles, la disposición del corazón y la obediencia constante preparan un lugar donde Su presencia puede manifestarse. Cuando damos a Dios lo mejor, Él se agrada en habitar entre Su pueblo.
📘 Enseñanza del Nuevo Testamento
En Marcos 3 vemos a Jesús confrontando no solo la enfermedad física, sino también la dureza del corazón humano. Desde el inicio del capítulo, Jesús sana a un hombre con la mano seca en día de reposo, revelando que el propósito de la ley no es oprimir, sino dar vida. La compasión de Dios siempre está por encima de las reglas cuando estas pierden su sentido.
A lo largo del capítulo, la oposición de los líderes religiosos crece. Mientras Jesús libera, restaura y enseña, ellos se aferran a estructuras rígidas que no dejan espacio para la obra viva de Dios. Esto nos muestra que es posible conocer la ley y, aun así, perder de vista el corazón de Dios.
Más adelante, Jesús llama a los doce discípulos para que estén con Él y luego para enviarlos a predicar. Este orden es clave: primero la cercanía, después el servicio. La relación precede a la misión. No se puede dar fruto verdadero sin permanecer en Su presencia.
El capítulo concluye con una enseñanza profunda sobre la verdadera familia de Jesús. Él declara que Su familia no se define solo por la sangre, sino por quienes hacen la voluntad de Dios. Con esto, Jesús amplía el concepto de pertenencia y nos invita a una relación íntima y obediente con Él.
Marcos 3 nos recuerda que vivir cerca de Jesús transforma nuestra manera de entender la ley, el servicio y la identidad. Permanecer en Su presencia no endurece el corazón; lo vuelve sensible, compasivo y dispuesto a obedecer la voluntad del Padre.
🙏 Oración final
Señor, hoy termino este tiempo dándote gracias. Gracias por Tu presencia constante, por caminar conmigo en lo cotidiano y por enseñarme que estar cerca de Ti es el mayor regalo. Reconozco que todo lo que tengo y todo lo que soy proviene de Tu bondad y de Tu misericordia.
Gracias por guiarme, por sostenerme cuando las fuerzas faltan y por habitar en mi vida aun en mi imperfección. Gracias por las bendiciones visibles y también por aquellas que solo Tú conoces, las que han formado mi carácter y fortalecido mi fe.
Recibo con gratitud Tu obra en mí. Que lo aprendido hoy se convierta en vida práctica, en decisiones guiadas por Tu voluntad y en un caminar diario en Tu presencia.
A Ti sea toda la gloria, la honra y la alabanza.
En el nombre de Jesús. Amén.
A continuación, compartimos un canto de adoración que acompaña el devocional de hoy y nos invita a ofrecerle a Dios lo mejor de nuestro corazón.

Comentarios
Publicar un comentario