✨ Devocional del 13 de Septiembre
📖 Lectura de la Biblia
🌅 Preámbulo
Como padres, llevamos en el corazón la carga y el anhelo de que nuestros hijos adultos conozcan y vivan bajo la dirección de Dios. Sabemos que hay fuerzas espirituales que buscan confundirlos, desviarlos y mantenerlos sin propósito, pero también sabemos que el Espíritu Santo es poderoso para guiarlos, protegerlos y llenar sus vidas de verdad. Antes de abrir la Palabra, recordemos que nuestra tarea es orar e interceder, mientras que la obra transformadora es de Dios. Confiemos en que Él puede hacer mucho más en ellos de lo que nosotros jamás podríamos lograr.
🙏 Oración antes de la lectura
Amado Padre Celestial, hoy me acerco a Ti reconociendo mi dependencia total de Tu Espíritu Santo. Te presento la vida de mi hijo(a) adulto(a) delante de Tu trono y clamo para que derrames de Tu Espíritu sobre él(ella). Abre sus ojos para que vea Tu verdad, abre sus oídos para que escuche Tu voz y abre su corazón para que reciba Tu dirección. Protégelo(a) de toda oscuridad, mentira y destrucción que quiera apartarlo(a) de Ti. Te pido que Tu poder lo(a) guíe hacia el propósito eterno que has preparado para su vida. En el nombre de Jesús, amén.
📖 Enseñanza del Antiguo Testamento: Isaías 59, 60 y 61
En Isaías 59 se nos muestra cómo el pecado levanta una barrera entre el ser humano y Dios, impidiendo que la oración sea escuchada. Sin embargo, también vemos la gracia del Señor, quien interviene como Redentor para traer salvación.
El versículo 5 utiliza un lenguaje profético y simbólico para describir la maldad del pueblo: “Ponen huevos de áspides, y tejen telas de arañas”. Esto significa que sus obras eran como criar veneno (pecado) y fabricar trampas (injusticia). Lo que producían no traía vida ni justicia, sino muerte y destrucción. Es una advertencia clara de que el pecado, aunque parezca pequeño o inofensivo, siempre termina teniendo consecuencias graves y mortales.
En Isaías 60 encontramos una promesa gloriosa: a pesar de la oscuridad que cubre la tierra, la gloria del Señor se levanta sobre su pueblo y lo ilumina en medio de las tinieblas. El versículo 19 declara: “El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará; sino que Jehová te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria”. Este anuncio apunta a la restauración final del pueblo de Dios, pero también es una visión profética de la eternidad, cumplida en la Nueva Jerusalén (Apocalipsis 21:23), donde no habrá necesidad de sol ni luna porque la gloria de Dios y del Cordero serán la luz eterna. Nos recuerda que no debemos depender de luces temporales (personas, logros o circunstancias), sino de la luz eterna de Dios. Él es quien guía nuestros pasos, nos da esperanza en la oscuridad y nos llena de una gloria que nada ni nadie puede apagar.
En Isaías 61 se anuncia de manera mesiánica la obra del Ungido: sanar a los quebrantados de corazón, dar libertad a los cautivos y proclamar el año agradable del Señor. Este capítulo es un anuncio directo de Jesucristo y de las buenas nuevas del evangelio, que traen restauración, sanidad y propósito eterno.
Finalmente, Isaías 61:11 nos ofrece una poderosa promesa: “Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su simiente, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones”. Así como la tierra cumple su ciclo natural de dar fruto, también Dios hará que en su pueblo florezcan justicia (una vida recta) y alabanza (honra a Dios). No es fruto de la fuerza humana, sino de la obra divina en nosotros. Aunque a veces no veamos resultados inmediatos, podemos confiar en que la semilla de oración y fe dará fruto a su tiempo, porque es Dios mismo quien hace crecer. 🌿
📖 Enseñanza del Nuevo Testamento: 2 Corintios 1
En este capítulo, Pablo nos muestra el corazón de Dios como “Padre de misericordias y Dios de toda consolación”, quien nos conforta en todas nuestras tribulaciones para que también nosotros podamos consolar a otros con el mismo consuelo que recibimos. Nos recuerda que no debemos confiar en nuestras propias fuerzas, sino en el Dios que tiene poder para resucitar a los muertos y librarnos de toda angustia.
El versículo 5 nos enseña que, así como abundan en nosotros las aflicciones por causa de Cristo, también abunda el consuelo que recibimos de Él. Esto significa que, por grandes que sean las pruebas, la gracia y el ánimo que el Señor nos da siempre serán mayores.
El versículo 19 nos recuerda que en Jesús no hay contradicción ni medias tintas: todas las promesas de Dios encuentran en Él un firme “Sí”. Cristo es la confirmación de la fidelidad de Dios, y en Él tenemos seguridad plena.
Este capítulo nos anima a ver nuestras pruebas no como pérdidas, sino como oportunidades para experimentar de primera mano la fidelidad de Dios, recibir su consuelo y ser testigos vivos de que en Cristo todo es verdadero, seguro y abundante.
🙏 Oración final
Señor amado, gracias porque Tu Palabra nos recuerda que aun en medio de la oscuridad, Tu luz resplandece sobre nosotros y sobre nuestros hijos. Te ruego que nos ayudes a permanecer firmes en la fe y que derrames Tu Espíritu Santo sobre nuestras familias, trayendo libertad, sanidad y dirección. Que en las pruebas aprendamos a depender de Ti y que nuestras vidas sean testimonio de Tu gracia y consuelo. Hoy deposito nuevamente a mis hijos en Tus manos, confiando en que Tú harás una obra poderosa en ellos. En el nombre de Jesús, amén.

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