✨ Devocional del 16 de Septiembre
📖 Lectura de la Biblia
🌅 Preámbulo
Dios no busca perfección externa ni apariencias religiosas, sino un corazón humilde y dispuesto a ser moldeado por Él. Un corazón contrito no significa vivir en condenación, sino reconocer con sinceridad nuestras faltas y dejarnos corregir por el Espíritu Santo. Cuando reconocemos nuestros errores y nos arrepentimos, abrimos la puerta para que Su gracia, Su poder y Su dirección se manifiesten en nuestra vida. Hoy, antes de abrir la Biblia, pongamos nuestro corazón delante de Dios, pidiéndole que nos enseñe, que nos corrija y que nos guíe en Sus caminos de verdad.
🙏 Oración antes de la lectura
Amado Padre Celestial, hoy me presento delante de Ti reconociendo mi necesidad de Tu guía y de Tu Palabra. Te pido que me des a mí y a mi hijo (Nombre de tu hijo adulto) un corazón contrito y humilde, sensible a Tu voz y dispuesto a recibir corrección. Quita de nosotros todo orgullo, toda dureza y toda rebeldía que nos impida escuchar lo que Tú quieres hablarnos hoy. Haznos receptivos a Tu Espíritu Santo y enséñanos a caminar en Tus caminos. Que Tu Palabra sea vida para nosotros, que nos transforme y nos acerque más a Ti. En el nombre de Jesús, Amén.
📖 Enseñanza de Antiguo Testamento: Jeremías 1–2
Dios llamó a Jeremías desde muy joven y le recordó: “Antes que te formase en el vientre te conocí”. Esto nos enseña que cada vida tiene un propósito eterno diseñado por Él. Jeremías debía anunciar un mensaje difícil a un pueblo que se había apartado, adorando a otros dioses y olvidando la fidelidad de Dios.
El Señor también le advirtió: “Pelearán contra ti, mas no te vencerán; porque yo soy contigo, dice Jehová, para librarte” (Jeremías 1:19). Como hijos de Dios podemos enfrentar luchas, críticas, injusticias o incluso rechazo, pero ninguna de esas batallas tiene la última palabra. La promesa no es ausencia de pelea, sino presencia de Dios en medio de la pelea y seguridad de que Él nos libra.
Además, Dios recordó a Israel: “Santidad era Israel a Jehová, primicias de sus nuevos frutos” (Jeremías 2:3). Esto significa que los hijos de Dios son apartados y preciosos para Él. Así como Israel fue “santidad y primicias”, hoy en Cristo somos pueblo escogido, nación santa (1 Pedro 2:9).
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Dios nos considera lo especial, lo primero, lo consagrado a Él.
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Quien se levante contra los hijos de Dios no pelea solo con una persona, sino con Dios mismo.
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Nuestra identidad en Cristo nos da seguridad: somos guardados, apartados y protegidos por Él.
La enseñanza es clara: aunque el corazón humano tiende a alejarse, Dios sigue llamando, corrigiendo y ofreciendo Su misericordia. Él busca que reconozcamos nuestros errores y volvamos a Él con humildad. Por eso también advierte: “Jehová desechó tus confianzas, y en ellas no tendrás buen suceso” (Jeremías 2:37). Dios quiere que no deposites tu confianza en cosas pasajeras (dinero, amistades, poder humano), sino en Él, que nunca falla. Las falsas seguridades traen vergüenza, pero confiar en Dios trae paz, dirección y verdadero éxito.
📖 Enseñanza de Nuevo Testamento: 2 Corintios 4
Pablo nos recuerda que aunque tenemos aflicciones y cargas, llevamos un tesoro en vasos de barro: la luz y el poder de Cristo en nosotros. No dependemos de nuestra fuerza, sino de Su poder. Aunque estemos atribulados, no estamos destruidos; aunque el cuerpo se desgaste, el espíritu se renueva cada día.
También advierte que “el dios de este siglo” (Satanás) ha cegado el entendimiento de los incrédulos para que no vean la luz del evangelio de la gloria de Cristo, quien es la imagen visible del Dios invisible (2 Corintios 4:4). El enemigo lucha por mantener ciegos los corazones, pero la verdad de Cristo rompe ese velo.
Por eso Pablo concluye: “No mirando nosotros a las cosas que se ven, sino a las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, mas las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:18). Dios nos enseña a no fijar nuestra esperanza en lo que cambia o se termina, sino en lo eterno.
La enseñanza es que, para ti y tus hijos adultos, esto significa no dejarse dominar por lo que hoy parece difícil, sino confiar en que lo eterno de Dios tiene más peso que lo temporal del mundo. En medio de nuestra debilidad, la gloria de Dios se revela y Su luz brilla en lo que somos.
🙏 Oración Final
Padre amado, gracias por Tu Palabra de este día que nos recuerda que nos conoces desde antes de nacer y que nos has llamado con un propósito. Te pido por mi vida y por la de mi hijo (Nombre de tu hijo adulto), que nunca nos apartemos de Ti ni pongamos nuestra confianza en ídolos o en nuestras fuerzas. Haznos sensibles a Tu voz y firmes en la fe, para que aun en las pruebas podamos reflejar la luz de Cristo. Renueva nuestro espíritu cada día y guíanos en Tus caminos. En el nombre de Jesús, Amén.

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