✨ DEVOCIONAL DEL 20 DE SEPTIEMBRE
🌅 Preámbulo
Como padres, deseamos que nuestros hijos adultos tengan claridad en sus pasos, decisiones sabias y un corazón firme en la fe. Sin la revelación de Dios, la vida puede volverse incierta y confusa, pero cuando Él abre los ojos del entendimiento, trae visión, propósito y dirección segura. La revelación no solo nos muestra quién es Dios, sino también quiénes somos en Él y hacia dónde debemos ir. Antes de leer, preparemos nuestro corazón para recibir de parte del Señor esa luz que transforma y da sentido a la vida.
🙏 Oración antes de la lectura
Amado Padre Celestial, en este momento me presento delante de Ti reconociendo mi necesidad de Tu sabiduría y revelación. Abre mis ojos y los de mis hijos adultos para que podamos comprender Tu propósito y vivir en la luz de Tu verdad. Que Tu Espíritu Santo ilumine nuestro entendimiento, nos dé discernimiento y nos muestre el camino correcto. Hoy ponemos nuestra mente y corazón en tus manos, pidiendo que nos hables a través de Tu Palabra. En el nombre de Jesús, Amén.
📖 Enseñanza de Jeremías 12
En este capítulo, el profeta Jeremías se atreve a presentar delante de Dios una pregunta que muchos de nosotros también hemos tenido en el corazón: ¿por qué prospera la gente que obra con maldad mientras los justos parecen sufrir? Jeremías observa cómo los impíos florecen y viven tranquilos, mientras él, que busca agradar a Dios, enfrenta oposición y dolor.
Dios responde recordándole que hay cosas más profundas que él aún no comprende. Le dice: “Si corriste con los de a pie, y te cansaron, ¿cómo contenderás con los caballos?” (v. 5). Es decir, lo reta a ver que las pruebas presentes están preparando su vida para desafíos mayores. También le muestra que, aunque los malvados parezcan prosperar, llegará el tiempo de la justicia divina, porque el Señor examina corazones y pensamientos, y a su tiempo juzgará rectamente.
✨ Aplicación personal
Así como Jeremías, podemos tener preguntas difíciles y sentirnos confundidos al ver injusticias en el mundo. Pero Dios nos llama a confiar, a mantenernos firmes y a ver en las pruebas una oportunidad de crecer. Él sigue siendo justo y, aunque no entendamos todo lo que ocurre, podemos descansar en que su justicia prevalecerá y en que nuestras vidas están en sus manos.
📖 Enseñanza de Jeremías 13
En este capítulo, Dios le ordena a Jeremías una acción simbólica: comprar un cinturón de lino, ceñírselo y después esconderlo en una roca junto al río. Al volver por él, el cinturón estaba podrido e inútil. Con este acto, el Señor ilustraba la condición de Judá y Jerusalén: un pueblo que había sido creado para estar ceñido a Dios, para ser su honra y gloria, pero que por su orgullo, idolatría y desobediencia se había corrompido hasta volverse inútil.
Dios les recuerda que Él deseaba un pueblo que se mantuviera cerca de Él, como un cinturón ceñido a la cintura, pero ellos no quisieron obedecer. Por eso vendrían la vergüenza y el juicio. El orgullo, raíz de su caída, los llevó a rechazar la voz de Dios y a perder el propósito para el cual habían sido apartados.
✨ Aplicación personal
El mensaje para nosotros es claro: fuimos creados para estar cerca de Dios y vivir en comunión con Él. Cuando permitimos que el orgullo, la autosuficiencia o los ídolos del corazón nos aparten, corremos el riesgo de perder la utilidad espiritual y alejarnos del propósito de Dios. Como el cinturón de lino, nuestra vida cobra sentido únicamente cuando permanecemos ceñidos al Señor.
📖 Enseñanza de Jeremías 14
En este capítulo, Dios muestra a Jeremías la aflicción del pueblo por una gran sequía. Hombres, mujeres, ricos y pobres sufrían porque no había agua ni alimento. El profeta, conmovido, intercede pidiendo misericordia. Sin embargo, Dios responde que el pueblo sufre no solo por la sequía física, sino por la sequía espiritual causada por su pecado y rebelión.
Dios también reprende a los falsos profetas que aseguraban paz y prosperidad, cuando en realidad venía juicio. Jeremías, cargado de dolor, reconoce la culpa de su nación y ruega por perdón, recordándole a Dios que Él es la esperanza de Israel, su Salvador en tiempo de angustia.
✨ Aplicación personal
La sequía que vivió Judá nos recuerda que sin Dios nuestras vidas también se secan. Podemos tener logros, riquezas o promesas humanas, pero si no buscamos a Dios de corazón, tarde o temprano enfrentaremos vacío y desolación. Cuando vienen tiempos difíciles, no debemos escuchar voces que ofrecen soluciones fáciles sin arrepentimiento, sino volver al Señor, quien es la verdadera fuente de vida.
📖 Enseñanza de 2 Corintios 8
En este capítulo, el apóstol Pablo habla sobre la generosidad cristiana tomando como ejemplo a las iglesias de Macedonia. Aunque estaban en profunda pobreza y gran prueba, dieron con abundancia y con gozo para ayudar a los hermanos necesitados. Pablo resalta que su ofrenda no fue forzada, sino voluntaria, nacida de un corazón entregado primero al Señor y después a los demás.
El apóstol anima a los corintios a que también participen de esta gracia de dar, no como una imposición, sino como un reflejo del amor de Cristo. Les recuerda que Jesús, siendo rico, se hizo pobre para que nosotros, con su pobreza, fuéramos enriquecidos (v. 9). El dar, entonces, no es solo un acto económico, sino una expresión de la gracia de Dios en nuestras vidas.
Pablo también enseña sobre el principio de la igualdad: que la abundancia de unos supla la necesidad de otros, para que en la comunidad cristiana haya equilibrio y nadie quede desamparado.
✨ Aplicación personal
El dar generosamente no depende de cuánto tenemos, sino de cuánto amamos. Dios nos llama a vivir con un corazón desprendido, confiando en que Él provee. La verdadera generosidad nace del amor de Cristo en nosotros y se manifiesta en servir y compartir con los demás, no solo en lo material, sino también en tiempo, palabras y apoyo.
🙏 Oración final
Padre amado, gracias por hablarnos hoy a través de Tu Palabra. Reconocemos que muchas veces no entendemos las injusticias ni las pruebas, pero sabemos que Tú eres justo y fiel. Te pedimos que nuestros hijos adultos aprendan a confiar en Ti, aun cuando no comprendan todo lo que viven. Líbranos del orgullo y de la autosuficiencia, y guárdanos de toda sequía espiritual. Danos corazones humildes, siempre ceñidos a Ti, para que podamos ser útiles en Tu propósito.
Enséñanos a ser generosos, a dar con alegría, sabiendo que así reflejamos el amor de Cristo. Ayuda a nuestra familia a descansar en Ti, a crecer en medio de las pruebas, y a vivir con gratitud y desprendimiento. Que cada día estemos más cerca de Tu corazón, fortalecidos por Tu Palabra y guiados por Tu Espíritu.
En el nombre poderoso de Jesús, Amén.

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