💛 “Marcados por Dios: la humildad que nos guarda del juicio”

 


📖 Devocional del 11 de Octubre

Lectura de la Biblia



🌅 Preámbulo 

Así como Ezequiel fue llamado a ver las abominaciones que contaminaban el templo, nosotros también somos llamados a orar para que nuestros hijos adultos sean guardados de toda contaminación espiritual y moral.
Dios le mostró al profeta cómo el orgullo, la idolatría y la inmoralidad habían cegado al pueblo, pero también le reveló que había un remanente fiel marcado por Él.

El mismo Espíritu que capacitó a Ezequiel para ver lo invisible puede abrir los ojos de nuestros hijos para distinguir entre lo santo y lo profano, entre lo que viene de Dios y lo que destruye el alma.
Así como Ezequiel intercedió por su nación, nosotros podemos interceder por nuestra familia, confiando en que el Señor pondrá su señal de protección sobre quienes le pertenecen.


🙏 Oración antes de la lectura

Amado Padre Celestial,
te pedimos que abras nuestros ojos espirituales antes de leer tu Palabra.
Que podamos entender tus caminos y escuchar tu voz con humildad y reverencia.
Derrama sobre nosotros un espíritu de sabiduría y discernimiento,
para reconocer toda forma de contaminación que intente apartarnos de Ti.

Señor, limpia nuestro corazón de toda soberbia y orgullo.
Queremos depender completamente de tu gracia y someternos a tu corrección.
Marca nuestras vidas con tu sello de santidad y guárdanos bajo tu protección,
mientras meditamos en tu Palabra.

En el nombre de Jesús,
Amén.


📖 Enseñanza del Antiguo Testamento: Ezequiel 7, 8 y 9

📜 Capítulo 7 – El castigo por la soberbia
Dios anuncia el fin sobre Israel porque su corazón se había llenado de soberbia.
La soberbia es el orgullo espiritual que hace al ser humano sentirse autosuficiente,
cerrando su oído a la voz de Dios. Es una raíz que endurece el corazón y conduce a la ruina.
Dios permite la corrección no por crueldad, sino para quebrantar esa altivez y traer arrepentimiento.
El mensaje de este capítulo nos recuerda que la humildad abre la puerta a la misericordia.

📜 Capítulo 8 – La semejanza y los setenta varones
Ezequiel ve una semejanza de la gloria de Dios, una manifestación visible de su presencia.
No era una forma humana común, sino una visión espiritual que mostraba la majestad y santidad del Señor.
Dios le llama “hijo de hombre” para recordarle su fragilidad y humanidad,
pues no habla desde su propio mérito, sino como instrumento divino.
Los setenta varones eran los ancianos del pueblo, líderes que deberían haber guiado a Israel,
pero que se habían contaminado con ídolos en secreto.
Dios le muestra a Ezequiel cómo incluso dentro del templo se habían infiltrado imágenes abominables,
enseñándonos que no basta con aparentar devoción; Dios ve el corazón.

📜 Capítulo 9 – La señal en la frente
Dios ordena marcar en la frente a los que gimen y claman por las abominaciones cometidas en la ciudad.
Esa marca representa protección y pertenencia divina: el sello de los que permanecen fieles.
Así como en el Éxodo la sangre en los dinteles libró a los israelitas del juicio,
esta señal simboliza la cobertura espiritual sobre los que aman la pureza y aborrecen el pecado.
Hoy, esa marca es figura del Espíritu Santo que sella a los creyentes en Cristo,
garantizando que el juicio no los tocará.

📖 Enseñanza del Nuevo Testamento: Filipenses 2

En este capítulo, el apóstol Pablo nos llama a tener el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús: humildad, obediencia y servicio. Nos recuerda que la verdadera grandeza no está en la exaltación personal, sino en el corazón que se somete voluntariamente a Dios.

Jesús, siendo igual a Dios, se despojó a sí mismo, tomó forma de siervo y fue obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por eso, el Padre lo exaltó hasta lo sumo y le dio un nombre sobre todo nombre, para que toda rodilla se doble y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre (v.11).

Pablo exhorta a los creyentes a ocuparse en su salvación con temor y temblor, no como una obra de mérito humano, sino como un llamado constante a vivir con reverencia y dependencia del Espíritu Santo.
Esa expresión, “ocuparse en la salvación”, significa mantener viva la relación con Dios, permitir que Su Palabra transforme el carácter y que Su voluntad moldee nuestras decisiones diarias.

El apóstol también nos recuerda que los hijos de Dios deben resplandecer como luminares en el mundo (v.15), en medio de una generación torcida y perversa.
Así como Ezequiel vio a los que fueron marcados por su fidelidad en medio de la idolatría, Pablo nos enseña que quienes permanecen firmes en Cristo son como luces que brillan en la oscuridad.

Cuando caminamos en humildad, obediencia y pureza, Dios mismo es quien obra en nosotros “tanto el querer como el hacer, por su buena voluntad” (v.13).
Y de esa manera, nuestra vida —y la de nuestros hijos— se convierte en un testimonio que glorifica al Padre.


🙏 Oración final del Devocional

Amado Padre Celestial,
gracias por tu Palabra que hoy nos recuerda que todo juicio y corrección provienen de tu amor.
Te pedimos que examines nuestro corazón y destruyas toda raíz de soberbia, orgullo o autosuficiencia.
Queremos aprender de Ti, que eres manso y humilde de corazón.

Protége a nuestros hijos adultos, y líbralos de toda contaminación espiritual y moral.
Despierta en ellos el deseo de pureza y obediencia.
Que no participen de los ídolos modernos que esclavizan el alma,
sino que caminen bajo la luz de tu Espíritu Santo.

Derrama sobre ellos un espíritu de humildad.
Que nuestros hijos aprendan a vivir con temor reverente,
ocupándose en su salvación con fe, con temblor y con esperanza.
Que sus vidas sean testimonio de tu gracia y de tu poder redentor.

Padre, te entregamos nuestros hogares y generaciones.
Que nunca falte en nosotros el sello de tu presencia
ni la luz de Cristo brillando en cada corazón.
Ayúdanos a reconocer tu mano de amor guiándonos siempre hacia un corazón limpio.

En el nombre glorioso de Jesús,
Amén.

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