“Descansar en Su plan también es fe”



📖 Devocional del 22 de Noviembre

📜 Lectura de la Biblia


🌅 Preámbulo

Hay momentos en los que la vida pesa más de lo normal. Las fuerzas comienzan a desgastarse, el corazón se siente cansado, y nuestra mirada se nubla ante tantos desafíos. Pero en medio del desgaste, Dios nos recuerda una verdad profunda: tenemos un Buen Pastor que restaura nuestra alma y nos guía por caminos de justicia, no porque seamos fuertes, sino porque Él es fiel.

A veces sentimos que avanzamos por un camino lleno de baches, desviaciones inesperadas y temporadas donde no entendemos lo que Dios está haciendo. Sin embargo, Su Palabra nos asegura que, aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro Él nos renueva día tras día. Su plan siempre es bueno, incluso en los tramos que no parecen tener sentido.

Como una oveja que reconoce la voz del pastor y lo sigue sin cuestionarle, así somos invitadas a caminar hoy: confiando en Su guía, descansando en Su amor, y recordando que Su voz ya está escrita para nosotras en la Escritura. Él no solo nos restaura para la eternidad, también nos restaura en lo cotidiano, en lo pequeño, en lo invisible.

Porque aunque el camino no siempre es fácil… es el mejor camino porque nos guía el Buen Pastor.

🙏 Oración antes de la lectura

Señor amado, gracias por este nuevo día y por permitirme acercarme a Tu Palabra.
Vengo delante de Ti con un corazón que a veces se siente cansado, desgastado o confundido, y hoy quiero descansar en Tu guía y en Tu voz.

Te ruego que calmes mis pensamientos, aquietes mis emociones
y prepares mi alma para escuchar lo que hoy quieres hablarme.
Restaura mis fuerzas internas, renueva mi espíritu y abre mis ojos para entender Tu voluntad.

Que mientras leo estas páginas de Zacarías y de Hebreos,
Tu Espíritu Santo me enseñe, me corrija, me consuele y me dirija.
Llévame por caminos de justicia, tal como un Buen Pastor guía a sus ovejas,
y haz que mi corazón confíe plenamente en que Tu plan siempre es bueno.

Gracias porque no camino sola;
gracias porque Tu Palabra me recuerda quién eres y quién soy en Ti.

En el nombre precioso de Jesús,
Amén.

📘 Antiguo Testamento: Zacarías 4, 5 y 6

Contexto

Zacarías profetizó en un tiempo en que el pueblo de Israel regresaba del exilio en Babilonia y enfrentaba desafíos enormes: desánimo, oposición y falta de recursos para reconstruir el templo. Dios usa a Zacarías para animar al remanente, recordándoles que la obra de Dios nunca depende de la fuerza humana, sino de Su Espíritu. Todo lo que parece imposible para el hombre, Dios lo hace posible.

Los capítulos 4–6 contienen visiones poderosas:

  • Capítulo 4: La visión del candelabro de oro y los olivos, donde Dios declara a Zorobabel:
    “No con ejército ni con fuerza, sino con mi Espíritu”.
    Dios garantiza que los obstáculos serán removidos como “montes”, y que Él terminará la obra que comenzó.

  • Capítulo 5: La visión del rollo volador y del efa muestran que Dios purifica la tierra del pecado y que Él mismo se encarga de hacer justicia y limpiar la maldad del pueblo.

  • Capítulo 6: La visión de los carros representa el dominio absoluto de Dios sobre las naciones. Él gobierna la historia, juzga a los pueblos y trae paz. También aparece un acto profético: coronar al sumo sacerdote Josué, mostrando la futura unidad de sacerdocio y reinado en Cristo, el Renuevo.


📖 Enseñanza

Zacarías 4, 5 y 6 nos enseñan tres verdades profundas:

1. Dios hace posible lo que parece imposible

El pueblo se sentía incapaz de reconstruir, pero Dios les dice:
“No será por tu fuerza, será por Mi Espíritu.”
La obra que Él comienza, Él la termina.
Nos recuerda que nuestras fuerzas fallan, pero Su Espíritu nunca se agota.

2. Dios limpia, corrige y purifica lo que estorba Su propósito

El rollo y el efa muestran que Dios no ignora el pecado: lo confronta, lo limpia y lo remueve.
No para destruirnos, sino para restaurarnos.
Un Dios que purifica es un Dios que todavía está comprometido con nosotros.

3. Dios gobierna la historia y guía el futuro

Los carros representan Su dominio total.
Nada se sale de Su plan, por más caótica que parezca la circunstancia.
Y la coronación de Josué nos recuerda que Cristo sería el Rey y Sacerdote perfecto:
Aquel que gobierna con poder y nos restaura con gracia.


🪨 Aplicación para nuestra vida

📌 1. Lo que estás enfrentando no depende de tu fuerza

Dios te dice hoy, igual que a Zorobabel:
No es tu habilidad, tu energía, ni tus recursos: es Mi Espíritu.
Lo que hoy parece un monte inmenso, Dios lo puede convertir en llanura.
Descansa en Su poder, no en tus capacidades.

📌 2. Deja que Dios limpie lo que tú no puedes

Hay actitudes, heridas, hábitos, temores o pecados que no se solucionan con fuerza de voluntad.
Dios mismo quiere entrar, purificar y renovar.
Cuando Él limpia, no queda rastro de lo viejo.
La restauración comienza por dentro.

📌 3. Confía en que Dios sigue al mando—también en lo que no entiendes

El mundo puede verse desordenado, la vida puede verse incierta…
pero Dios gobierna desde el inicio hasta el final.
Nada está fuera de Su control.
Tu historia no va a terminar en derrota, sino en Su propósito.

📌 4. Cristo es tu Rey y tu Sacerdote

Él gobierna tu vida con poder,
y al mismo tiempo intercede por ti con amor.
No hay mejor guía ni protector.

📘 Nuevo Testamento: Hebreos 12:1–17

Contexto

La carta a los Hebreos fue escrita a creyentes que estaban desanimados, cansados y tentados a retroceder en su fe por causa de la persecución y las pruebas.
En el capítulo 12, el autor les recuerda que la vida cristiana es como una carrera que requiere paciencia, resistencia y enfoque —pero no una carrera solitaria, porque Cristo mismo va delante de nosotros.

Este pasaje anima a los creyentes a:

  • Perseverar a pesar de las dificultades.

  • Quitar lo que estorba su caminar.

  • Aceptar la disciplina de Dios como una expresión de amor.

  • Vivir en santidad, en paz y obediencia.

El mensaje central es este:
pon tus ojos en Jesús, corre con paciencia y permite que Dios forme tu carácter.


📖 Enseñanza

1. La vida cristiana es una carrera que requiere perseverancia

Hebreos comienza con:
“Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.”
No es una carrera corta, es una maratón.
La vida tiene momentos de desgaste, cansancio y tropiezos, pero el llamado es a seguir corriendo, no a rendirse.

2. Para correr bien, tenemos que soltar pesos y pecados que nos frenan

El texto habla de “todo peso y el pecado que nos asedia”.
A veces no es solo pecado:
es preocupación, culpa, heridas, temores, hábitos, distracciones, relaciones o cargas que nos quitan fuerza.
El primer paso para avanzar es dejar lo que estorba el crecimiento espiritual.

3. La clave es mantener los ojos en Jesús

El pasaje lo dice claro:
“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.”
Él es nuestro modelo perfecto de perseverancia.
Sufrió, soportó la cruz, y no se rindió.
Cuando miramos Su ejemplo, encontramos fuerzas para no desmayar.

4. Dios usa la disciplina como una herramienta de amor

Muchos confunden disciplina con castigo, pero en Hebreos se explica que:
Dios disciplina porque somos Sus hijos.
Lo hace para formar nuestro carácter, corregir nuestros caminos y hacernos más semejantes a Cristo.
La disciplina nunca es rechazo; siempre es evidencia de adopción divina.

5. Vivir en santidad y paz es indispensable

El pasaje exhorta:
“Seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”
No se trata de perfección humana, sino de una vida alineada con la voluntad de Dios.
Una vida que busca reflejar a Cristo en cada paso.

6. No desprecies la gracia de Dios ni vendas tu bendición como Esaú

Esaú representa a quien cambia lo eterno por lo temporal,
lo espiritual por lo inmediato,
la bendición por un momento de satisfacción.
El texto nos llama a valorar lo que Dios nos ha dado y no negociarlo por nada pasajero.


🙏 Oración Final

Señor amado,
gracias por lo que hoy sembraste en mi corazón a través de Tu Palabra.
Gracias porque en medio del cansancio, de las luchas y de mis propias limitaciones,
Tú sigues siendo mi fuerza, mi guía y mi descanso.

Ayúdame a caminar cada día confiando en Tu Espíritu,
dejando en Tus manos lo que no puedo controlar
y permitiendo que Tu disciplina transforme mi vida.
Hazme sensible a Tu voz, firme en la fe
y obediente a Tu voluntad.

Que mi corazón permanezca enfocado en Jesús,
mi Buen Pastor,
y que mi vida refleje la paz, la santidad y la esperanza
que solo provienen de Ti.

Gracias porque Tu plan para mí es bueno
y porque me acompañas en cada paso.

En el nombre precioso de Jesús,
Amén.


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